sábado, 21 de mayo de 2016

Despilfarro y saqueo.

Siempre hay alguien que marca tu vida, y te deja un poco desconcentrada, hasta te hace pensar si es algo real o no.
En mi caso, él para mí era el tipo de persona que nunca encajaría conmigo, yo para él un imán del que se podía aprovechar cuanto pudiera, exprimiendo y exprimiendo hasta conseguir todo lo que se le antojara.
Lo curioso es que él sabía que decir, que palabras utilizar, para que como una tonta cayera abatida en medio del cuadrilátero, porque, por más discusiones que teníamos y todas respecto al trabajo, su vida y el dichoso dinero… siempre me desvivía por él, siempre le ofrecía todo de mí, hasta mi cartera. Lo patético es que lo sabía.
Nunca se me olvidaran las palabras: cuando cobres, nos vemos.

Debía de ser alguien muy poco empático, integro, sensible y con un sentido de la responsabilidad nulo. Pues no bastó para que me apartara de él.
Mi problema es que sentía que debía cuidar a la gente , como si me viera en la necesidad, como si fuera la madre de todos los hombres que han sufrido en este mundo, como si yo fuera lo último que importaba en este mundo.

Tampoco olvidaré la manía que tenia de atribuirse méritos que no eran suyos, ya fueran míos o de alguno de sus hermanos.

Estas cosas pasan con más frecuencia de lo que parece. Hoy por hoy puedo decir que eso me hizo sacar garra y no permitir que ningún hombre me haga lo mismo, pero, ya se sabe que cuando se está enamorado, acabas aceptando cosas, actitudes, que quizás estando soltera,  pues pasarías de largo.

¿Realmente compensa?

Eso me preguntaba, pues acabó dejándome él, haciéndome sentir la culpable de que la relación entre él y yo, no funcionara. Había estado saqueándome hasta el último céntimo para sus juergas, había estado , maltratando a su hermana con meses de embarazo, me había hecho sentir … que quizás, para lo único que se acercaría un hombre a mí , más bien sería, por dinero. Me anulo totalmente o yo me sentí así.
Con mi actual pareja, viví algo parecido pero el problema era que estaba acostumbrado a un nivel de vida muy del despilfarro y nunca le había faltado de nada, sin embargo cuando nos conocimos, entró la crisis. Lo mío me costó hacerle entender, que ahora había que economizar, que iba a estar a su lado pero que eso de ir gastando dinero así, porque si, conmigo no valía. Fueron años muy duros pero se le notaba que me quería, se le notaba que daría su vida por mí. Fueron años realmente duros pero el sacar la garra también me fue bien, me hizo Hacerme respetar. No por ser mujer y gorda voy a ser menos, eso lo tengo clarísimo, otra cosa es como me vea yo con mi cuerpo según qué días.
A día de hoy tenemos discusiones de matrimoniales, pero… ¿quién no las tiene?


(Nunca pude expresar esa época en la que tan mal lo pasé, para mi este uno de los motivos por lo que me gusta escribir aquí, ahora bien, no creo que sea muy a menudo)

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