martes, 27 de junio de 2017

Relato: Guerreros de la burbuja

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!





La lucha es constante. 
batallas que a veces sin ser consecuentes, olvidamos lo que valemos o nos merecemos. Los malos humos se hacen visibles, con tu lanza y tus habilidades, eres apto para lo que se te presente. Das la mejor versión de ti.

Te esfuerzas, animas y muchas veces incluso, sin que esto sea algo que que se te recrimine, ayudas a todo aquel que lo necesita Todas esas horas , no sirven de nada cuando valientes como tú, hay pocos, de capa y pico, con demasiada bondad sin valorar, se te escapa la buena fé , por cuatro duros con tal de agrandar la butxaca, haciendo jornadas infrahumanas por cortesía del empresario. el que asegura un buen jornal, denegando buenas condiciones, abriendo oportunidad de trabajar durante una larga temporada y cotizando cuando ese día nunca llega. Nos han jodío. 

Tú que con tus manos das hogares , que levantas muros, diseñas , replanteas, le das otros aires a lo que otros llaman hogar. Te das cuenta que , te están obligando a dejar tu hogar. Tú que en otros tiempos los billetes eran la fortuna de una pequeña familia que hacia salir a flote a centenares de familias sin estudios, que los billetes eran el pan y el capricho de todo un jornal partiendose el lomo al tajo, tú que ahora debes regatear por un sueldo digno, conformarte con lo que te ofrecen, deberían de poner a todos esos peces gordos en su sitio. A ponerse de cuclillas a enlosar. ¿cuántos dolores de espalda se acumulan tras tu años en el sector? y que te vengan a cuestionar tu trabajo a escatimar el esfuerzo de toda una vida... Solo pides la recompensa por un trabajo bien realizado, vivir como todos y cualquiera querría. No es que quieras volver a los tiempos de antes, el tiempo , te ha obligado a querer un plato de comida  y poder llevarte a los niños a tomar unas cocacolas o un zumo. Eres consciente de que aquellos dineros, no van a volver, que ya no llegarás a la tienda y te llevarás lo primero que hay , no es eso lo que pides , sino un plato de comida, y una vida digna como tantos empresario asegura que te va a dar. pero ha llegado un punto en el que el apoyo de tu mujer es casi tan esencial como el respirar y levantarse todas las mañanas en busca de ese trabajo esperado. 

¿Qué sería de tu mujer? ¿Que sería de tus hijos? sin ellos la vida no tendría sentido. 

Desde aquí , solo queda seguir adelante y que no digan tus hijos que no lo intestaste , que sea tu mujer testigo de que haces todo y mucho más por ellos , por ti, y que no, no te tienes que venir abajo, porque el que la sigue , la consigue. Por que así quieren ver al pueblo, sin animo , sin ganas, sin conocimientos , desvalido, y cuanto menos proteste más fácil será dominarles. Pero sí,es posible encontrar un trabajo digno. 




El Rincón de Keren
©Todos los derechos reservados

viernes, 23 de junio de 2017

Relato: El mundo al revés

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


El océano embiste el cayuco que a duras penas se sostiene por la fuerte marea mientras dos mujeres agarran con fuerza a sus hijos los hombres hacen presión contra las madres para no venirse abajo. Cinco hombres de los cuales no guardan parentesco con las mujeres y sus hijos pero, todo sea por ayudarse, por encontrar un futuro mejor en otro país, otra ciudad. 

Al otro lado del País, Mila no conoce la pobreza. Su tez es mixta, su vida ha sido y está llena de riqueza. Su llegada al otro lado del charco no fue con cayuco. En este momento está recogiendo un billete de avión para viajar a España en busca de otra vida.  Nuevos aires Nuevos estudios, y con algo de  suerte instalarse en alguna universidad de investigación en Andalucía como residente extranjero. Su futuro tiene rumbo, unos pocos colegas, todos la saludan, todos quieren tener conversación con ella, al decir verdad ella es una chica muy extrovertida, con alegría, llena de posibilidades, todo lo que uno podría esperar. 

En un barrio, algo más alejado, unos niños de apenas diez y seis años han crecido lo suficiente como para darse cuenta de que no es oro todo lo que reluce. Apenas consiguen pasar de mes, no pueden pagar las clases que les recomienda el profesor. Hace ya un año que se echaron en busca de un trabajo, sin estudios, sin lujos, sin oportunidades. El piso en el que viven apenas mide cincuenta metros cuadrados. La luz del alba les anuncia que no pueden rendirse, aunque sean rechazados en todos los trabajos, aunque solo sean los hijos de una mujer que hizo su viaje en busca de una vida mejor hace más de diez años en cayuco. La tristeza les invade, pero no deben quedarse en ella, no pueden dejar que la vida les azote demasiado, más el cansancio por las caminatas de un lugar a otro son tan solo el inicio de una mañana. Cuando llegan a casa y llega el fin de semana, encienden el televisor. Es Jay-Z y Beyoncé, los más cotizados, la polémica está servida. Apagan el televisor y ponen música, el calor es asfixiante, no alcanza para un aire acondicionado. Se hará lo que se pueda con un ventilador y la nevera casi vacía. Las facturas se amontonan… la señal de que hay trabajo en los invernaderos, es ya un blanco para todo extranjero. 

Mila recoge el correo del buzón, su revista de ciencia y consigo lleva las llaves de su habitación. Enciende el ordenador. Abre el correo y la bandeja de entrada está llena de mails. Publicidad. Su flameante vida, pero que con mucho esfuerzo ha logrado llevar a cabo tras años largos de estudios por fin daría su fruto. Al final del correo, en mayúsculas, un correo misterioso. Es la aceptación para un nuevo proyecto al que había intentado dar inicio desde hacía más de tres años y la consiguiente cifra en números redondos para llevarla a cabo. Iban a celebrar su triunfo esa misma noche porque la llegada de aquel acontecimiento, no era sino el inicio de un nuevo futuro que para gente negra como ella, diera impulso a seguir sus pasos con  en el mismo camino, o distinto, para hacerse hueco, en este mundo que a veces, tan mal logrado está, por no decir, siempre.



El Rincón de Keren
©Todos los derechos reservados

miércoles, 21 de junio de 2017

Intrínseco

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!



Debería de cogerle y darle su merecido. El repiqueteo insistente del boli contra papel anuncia el nerviosismo y las ganas de este. En su mente solo puede aparecer él. Él y su forma, su cuerpo su alegría y vigorosidad. No debo, pero siempre me proporciona esa calma que ando buscando. No debo, pero a veces le suelo sentir mientras ando en la parte de arriba de la casa. La hiperactividad se adueña de mis sentidos, mas no puede con incipiente flash de su figura, su alternativa a un día de sueño. No debo, pero siempre consigue animarme. Él ha calado tanto en mí como en las otras personas a las que ni tan siquiera he cruzado palabra. Está en el bar siempre, en las conversaciones de la mañana, de camino al trabajo. Por las tardes con la muchedumbre que se acerca a proporcionarles una conversación, le veo a la hora de la merienda, fuerte vigoroso, con esa negrura que tanto me sacude. Es normal que no pueda sacarle de mi vida, mientras pulula por mis sentidos, dejándome otro sabor de boca a mi día. No debo, pero es tan intrínseco… debería, alejarme de él. Y sé que no debo, que me ansia, me enerva me saca la faceta más inquieta de la mañana pero no me puedo olvidar de él. De su fuerza, de su aroma, de su consistencia, y de su alegre espumosidad. Pero cuando más me gusta verle es por la noche acompañada de un libro, sin olvidarse de que me da unos buenos días inmejorables, porque ese café negro, o con su amiga la blanca Hacen las mañanas… únicas.


lunes, 19 de junio de 2017

¿Vendaval o primavera?

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!



Dijiste que mis besos fueron el inicio de un amor,

¿Como debo sentir que aquello sería el motivo de que
Me llevara a ahogar mis pesares alimentándolos
con toda mi alma,
Con todo mi ser
Con el poder que esto causaba en mí?

Mis noches no fueron las mismas sabiendo que la luna nos unía
Mis días no eran los mismos sabiendo que me querías

¿Cómo iba a saber de aquellos amores tuyos primaverales o invernales?

Aunque estaban en el pasado,
El presente me obligaba a comparar.

Labios que se cruzan en una discusión
Derramamos lágrimas por un grito en el cielo

Nos amamos pero
 nos atormenta el pasado
Se nos hace duro el presente

Queriéndonos muy a nuestro pesar
Los pocos minutos juntos
Chisporrotean como dos gotas contra el cristal
Deberíamos admirar la mágia que entre nosotros se sucede
En mi interior y
En mis recovecos
Se suceden los sentires a golpe de latidos,
Se me hace un nudo en la garganta al sentir tu mano en mi cintura
Consigues hacer temblar las piernas
Más no puedo evitar que los problemas sean cosa del pasado
Deberías sentir con mis sentidos
Distintos cúmulos en mi interior
Dispuestos a derramarse por tu presencia
Basta una sonrisa para encender la hoguera del amor
Una caricia para prender mis ganas y
tan solo una palabra para destruirlo todo
Debería decirte que soy solo una estación primaveral
Debería huir del vendaval pero
Me aferro a lo que se hace eterno
Nuestro amor,
Nuestro cariño
Nuestras ganas por ver al otro en manos del uno
En manos del otro.

Si todo esto es más fuerte
Si todo esto lo puedes sentir,
No destruyas el jardín que hemos creado
Pues tras un vendaval
Difícilmente se puede reparar los destrozos
Ámame como cuando fue nuestro primer beso
Mas no dejes de besar por mucho que te lo diga
Niega todo inicio de enfrentamiento
Cállame con la caricia de unas manos ansiosas por hacerme ver que
Todavía me desean
No dejes que te anhele demasiado
Pues la espera a veces puede convertirse en el final
Encandílame al albor y
 Al atardecer resguárdame en tu regazo como si de una niña se tratara
No desistas en mis contradicciones
Cual sea que sean los motivos,
Siempre hubo una primavera en mi interior.

¡Amame!
¡Protégeme !
¡Permíteme!
Más no en demasía
Pues debe haber la cantidad justa
Para que a la simple falta
Nos echemos de menos y,
de las mismas ganas,
Juntos,
vayamos en busca del otro.




El Rincón de Keren
©Todos los derechos reservados

miércoles, 14 de junio de 2017

Marido y Mujer.

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Después de tortuosos e infernales inviernos, los cielos se encienden con la luminosidad de un día de Junio. El sol se levanta, es el júbilo de una nueva celebración. Ardientes deseos, calma entre lagrimita y gloriosas sensaciones que afanan a esos queridos a festejar vivaces entre copa y copa la unión de dos almas en santo matrimonio.

Los rayos de sol iluminan el vestido blanco roto de la más recatada novia la atavían con la ayuda de una madre y una tía. Generosas manos, amorosos sentimientos que se convierten en el cariño de haber visto crecer a la moza, ahora con cierto nerviosismo, rodeada por los que la quieren. Zapatos de tacón, bolso… la horquilla recogida con detalle de una flor blanca, recogen a un lado el cabello de la novia con el conjunto elegido que la llenan de orgullo. 

Copita por aquí, copita por allá. Los seres queridos van llegando en muestra de los sentimientos, el cariño y los agrados por la unión. 

Multitud de fotografías con el aliento entrecortado, los sentimientos encontrados y la consecuente media sonrisa tonta, muestran unos luceros inquebrantables ante tal día de celebración. 

El viaje hacia la casa del amor, propagan los nervios, la dicha y los sentimientos arremolinados ahora, en una maraña en el interior de la novia. Llegada a la entrada, recogida por el brazo de su el ahora el hombre de la casa, su hermano. Al fondo su futuro, es a lo lejos una curiosa figura que le hace recorrer, hiperactiva, su silueta. Flota por el pasillo mientras hace el paseíllo con los invitados a los lados, con el concurrente flash, el hombre de la casa la entrega en señal de aceptación al que será, su futuro marido. 

Ya no hay nervios, hay ilusión, una sonrisa de complicidad, tenues sentimientos que afloran con la visión del ahora "marido y mujer". La sala estalla de aplausos y la ceremonia es sellada con el amoroso sello de un caluroso beso. 



Imágen de mi boda




El Rincón de Keren
©Todos los derechos reservados