viernes, 10 de junio de 2016

A esa personita que tanto admiro.

¿Habéis sentido que una persona con la que habíais congeniado , es la que mejor os entiende , la que mejor sabe cómo expresar lo que sientes, sabe ponerle palabras a tus sentimientos, sabe de qué manera animarte, es bondadosa, luchadora, pero sobre todo , la admiras? 


A pesar de que es la mejor persona que he conocido, sin prepotencias, con humildad y con sentido de la humanidad que conozco, tenía sus cosas, como todos. Es una persona que sabe ser amiga, sabe darte consejos sin que te siente mal y siendo honesta. Pues esa personita a la que tanto le debo ,  la que me ha guiado y me ha aportado tanto , le debo mucho , porque aunque esa persona crea que es simplemente una amiga, durante algunos meses ha sabido sacar de mi lo mejor y ha hecho que saque el lado positivo de estos meses tan llenos de noticias a veces malas , algo desastre, sin pies ni cabeza, otras con humor pero con algo de pena en la garganta… es más que una amiga , es mi heroína , mi mentora, alguien a quien admirar de por vida y que tengo por seguro , que el día que yo me vaya al cielo, su recuerdo permanecerá en mí , por los siglos , de los siglos.



Es quien mejor encaja como amiga después de tantas decepciones, tantos ‘sin sentidos’ y muchas inseguridades. Ha hecho que vea algo bueno en mí, pero por cosas de la vida, y errores que cometemos a veces con nuestras cosas , ‘quehaceres’ , vida diaria, tiempo, familia y pareja, a esta persona, que tanto le debo, la hable de cosas que no tendría que haber hablado , debería haber sabido que no sería una buena idea , que no serían las cosas igual que antes pero el caso es que aunque , hemos pasado de todo , seremos siempre amigas, y aunque nunca más podamos mantener una conversación sin que nos venga a la cabeza aquella conversación, debo de hacerla saber que la admiro tanto que no dejaría que nada se volviera a interponer en nuestra amistad otra vez.



A veces, por cosas de la vida uno cierra una puerta creyendo que le da la salida a todos los problemas, pensando que esa será la solución a todos los problemas. A veces, nosotras mismas nos  impedimos ser felices pensando en atajos, con excusas, ella sabe de lo que hablo, es por eso que dejo la puerta abierta, para que decida entrar, cuando se sienta preparada.  


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