jueves, 9 de junio de 2016

Sociedad para unos. Hipocresía para otros.

09/06/20016

A diario, una chica como yo, tiene que lidiar con los: ‘estas muy guapa’ verdaderos y los que se dicen por cumplir. Es tal el estigma en esta sociedad del verse guapa que me pregunto cuando dejamos de ser persona humanas, con nuestros defectillos: unos pocos de granos, pecas, manchas de nacimiento, un pelo rebelde, estrías, arrugas, cartucheras, mas pecho que cintura, mas barriga que culo, en definitiva, rasgos que en realidad, son algo que nos hacen ser quienes somos en, incluso detrás de una fotografía con nuestro mejor maquillaje tapando nuestras pequeñas imperfecciones.

Estar gorda, hace que no te creas que cuando vas guapa de verdad, y no con ‘tus pintas’, pero ya no es porque no te lo creas, ni por qué te lo haya dicho tal persona, es porque tú misma te has auto convencido de que no gustas, no te ves guapa y de: ¿cómo va a ser eso? Y los: ¿con este cuerpo, como me voy a ver yo guapa?
La realidad es que nosotras mismas nos estamos enviando mensajes negativos a nuestro cerebro que de algún modo u otro acabamos creyendo que esto, no puede ser así, pero, ¿quién lo dicta? ¿Por qué no puede ser así?
Conozco mujeres que se hicieron operaciones para estar más delgadas y que tiempo después dijeron: a la mierda, yo me quiero más cuando estoy gorda que cuando estoy delgada. Y os juro que esas mujeres tienen una autoestima, carácter, personalidad que jamás vi en mi misma cuando estuve delgada.

Y vamos al meollo del asunto. Los hombres.

Deberían de salir de ese agujero los hombres que piensan que mejor gordita a que sea un palillo de dientes. Porque, SI, A MI ME TIRAN MÁS LA CAÑA LOS HOMBRES DESDE QUE ESTOY GORDA, que cuando estaba delgada y es asombroso la cantidad de tíos que me han dicho lo mismo. Lo cual me hace pensar que para un hombre una chica delgada les intimida, no les hace ser como ellos son en realidad y por el contrario el ver a una chica gorda, con sus curvas, su autoestima, personalidad y carácter, les atrae mogollón. Esto lo puedo corroborar yo misma por que en épocas que he estado de bajón, no me he aguantado, ni yo misma, el resultado no ha sido el mismo. Todo está ligado a la autoestima.
La sociedad, también es injusta con muchos hombres que tienen que ocultar sus preferencias por miedo a que les acusen de algo que no estaría bien o que sería como algo… “prohibido”, que no encaja del todo con lo que “todos quieren”. Y creo que ahí está el verdadero problema en los hombres.

¿Qué hay de malo en ser como uno es , aunque gorda y no querer ser la “perfección personificada”?

El círculo social, también afecta mucho, el qué dirán tus amigos pero ¿si tú realmente eres feliz con esas preferencias, vas a vivir a disgusto por hacer caso a tus amigos? Piénsalo bien, te estas condenado tú mismo. Al fin y al cabo, es tu vida y no la de ellos o quizás, es que no son amigos de verdad, porque los  amigos se apoyan,
¿no creéis?


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada