jueves, 15 de septiembre de 2016

En nuestro señuelo.

"Todos tenemos a alguien en nuestro señuelo".

Todos tenemos alguien que removería cielo y tierra porque hiciéramos lo que ellos esperan de nosotros. Simplemente hacerles caso.

Lo cierto es que cuanto más niegas a esa persona, esa persona, más se engancha de ti y más haría por ti y por lo general solemos ir detrás de aquellos que no nos prestan toda nuestra atención. ¿Por qué?
Mi teoría es que los que no nos hacen caso nos crea cierto atractivo pero ¿tiene eso sentido? Cuando admiramos a alguien ponemos (algunos) todos nuestros sentidos en querernos parecer a ellos o estar a la altura, por lo que queremos de su atención para que nos guíe y podamos contar con su aprobación o su bendición.


¿Qué ocurre cuando esa persona a la que admiramos no nos hace caso? 

Lo lógico es que nos enfademos y que ya volvamos a darle ese mismo valor pero lo que suele ocurrir es que insistimos en llamarlos, escribirlo o invitarles a que pasen tiempo con nosotros.
Hay gente que busca lo mismo que ellos, gente igual a ellos y por eso hay tanta gente en señuelos que, no vayáis a creer  que no lo saben. Obviamente lo saben, y juegan a su favor de la manera que sea.
Una madre que tiene dos hijos y que hace más caso al que no le haca ni el mismo caso ni le da el mismo respeto mientras el otro se desvive por darle todo aquello que esa madre le ha pedido sin sentido alguno. (Siempre habrá un círculo vicioso)
Un chico que conoce a una chica de hace muchos años, le pide que haga todo lo que se le antoje mientras ella no se da cuenta, que la está utilizando, ella seguirá haciendo lo mismo porque lo tiene idealizado.

Una chica que sabe que ese chico haría lo que fuera por ella lo pone aprueba millones de veces mientras ella sigue colgada de otro.


¿A quién tienes tú en tu señuelo?

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