martes, 11 de octubre de 2016

Reset.

¡Hola lectores y seguidores!


Mi dolor comenzó un día, que como a todos, fue marchitando, consumiendo, surcando por dentro hasta no dejar nada de la antigua yo, de lo que fui, de lo que soy, de lo que podría haber llegado a ser…

Nunca piensas que el sangrar tanto y por lo mismo, puede herir tanto, que puede acabar con todo tan rápidamente con solo mencionar el tema. Nunca piensas que ese pozo negro arrastre a todo el que lleve amor consigo en su interior.

Las mañanas me parecen días y las tardes meses pero es que las horas se vuelven interminables cada vez que contemplo como ha podido devastar tanto de a una persona,  a tantas personas, que sin poderlo contener forman parte del circulo de los que jamás supieron como calmar tus ansias por querer ser mejor pero debido a tu duelo por la vida has acabado mitigando con solo pronunciar una letra. Letras que te han llevado a palabras sin sentir, emociones incontrolables, un manojo de inseguridades … que quizás si todo lo hubiera llevado de otro modo, la tristeza y la soledad no habrían anidado en mi corazón por tanto tiempo.

En mi corazón aún quedan retales de una vida llena de sacrificio por querer mejorar, aunque a veces una no lo consiga, aunque a veces acabe tan rota que ni de los mismos pedazos no pueda recomponerme.

Imagen de Cristian Newman

Llega un momento en el que la mente, dice ¡basta! Basta de doler, de punzar, arañar, rasgar el corazón, hacerlo trizas y de intentar todo de la manera equivocada, de soluciones que no tienes ni pies ni cabeza. Basta de mendigar lo que ya es mío, basta de menospreciar lo bello que hay en mi interior. Dentro hubo orugas que se convirtieron en mariposas, hubo una bella incomprendida de noble corazón, empática, con pasión por lo que hace, que disfruta de la alegría que le colman los que la aprecian. 

Aunque un día me riendí, siempre volví a intentarlo una vez más, perseverante, con cicatrices de una batalla que no ha terminado y que debo seguir batallando a pesar del que dirán, las palabras de incomprensión, los juicios, la dudas, las lágrimas, el dolor, la rabia e impotencia.

Esta batalla, no ha terminado, pero una cosa tengo por seguro, jamás dejaré de intentarlo.


2 comentarios:

  1. Me gusta! Sin importar de donde (http://bit.ly/2e2JVWH) Siempre hay que conseguir esa fuerza para seguir adelante, esa motivación. Te deje un link, de un momento, pero no tuve espacio para expresar tal cual tienes una idea del pesar que se vive.
    Saludos y un abrazo Keren!

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  2. Hola Helena! Sí, hay veces quie se vive todo muy intensamente. A veces, con solo unos parrafos no es suficiente o te quedas sin habla. ( si es eso a lo que te refieres, claro) Me agrada tu comentario. Gracias! Un saludo!

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