viernes, 14 de abril de 2017

Torpe de mí.

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Mi mente intentaba recordar, pero aquel día no estaba conmigo, aquel dolor insoportable me dominaba haciendo correr aquellos indeseables sudores escalofriantes que no conseguía que cesaran. 
Ya en mi habitación, harta de darle tantas vueltas a la cabeza, recogí el habitáculo, ordené los lápices de la mesa, ahora bien colocados en el lapicero, las hojas que asomaban por debajo de la mesa, las recogí pero se me desparramaron contra el suelo y las coloque bien a un lado de la mesa. El ordenador portátil en el centro y los libros y los apuntes, a cada lado de la mesa. 

Me dispuse a bajar las escaleras de la casa con la intención de hacer algo pero otra vez quedé inmóvil ante la puerta de la cocina sin saber escapar de aquel estado de desorientación. 

¿Qué hago aquí? ¿Qué era lo que iba hacer? 

Subí las escaleras por inercia directa a la salita. El pánico se apoderó de mí, sentía como aquel sudor recorría todo mi cuerpo surcando en mi interior un dolor intenso en el estómago. Decidí darme una buena ducha refrescante con la intención de quitarme aquella camiseta húmeda por el empapado del sudor. Cuando Salí de la ducha estaba como nueva sin sudores y además olía bien. 

Sonó el teléfono. Intenté accionar el botón de recibir llamada pero creo que no le di bien por que  sonó una voz a lo lejos mientras yo repetía una y otra vez: “¡¿diga?! “ ¡¿Dígame?!” pero aquella voz no podía oírme, así que colgué con la esperanza que volviera a llamar.

Como si no fuera suficiente, seguí limpiando empapándome de nuevo. Algo torpe, eso sí, y con la camiseta vieja que llevaba por el vaivén del sube y baja. Cuando por fin me di por satisfecha, me tire en el sofá en plancha hasta recordar que tenía que hacer la cena. 

Baje, saque unas cuantas patatas, las corté para hacer patatas fritas, cogí un huevo y lo freí. Y cuando cogí cuatro huevos, aceite y sal para hacer la mayonesa y no me salió… entonces lo comprendí y un mal estar de ovarios se apoderó de mi cuerpo. 

¿Sabéis qué era?

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ésta entrada fue un poco improvisada. jejeje!! por lo menos te ha hecho reír que es de lo que se trata. Un gran saludo!!

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  2. Espero que no sea cierto todo esto que relatas. Un saludo.

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  3. Hola césar!! me alegra que te hayas pasado. Te sorprendería los cambios que puede sufrir una mujer pero ¿sabes de qué se trata? por supuesto , lo he exagerado un poco pero si tienes hermanas a lo mejor les coinciden algunas cosas, con las que digo y si hablas con tu abuela te contará algo sobre el final. De hecho te estoy imaginando preguntándole a alguna chica si puede pasar o no. De antemano , te digo que puede pasar pero no tan exagerado. tu visita por aquí es bienvenida. Te espero en futuras entradas. Me pasare por tu rincón de letras también. Un saludo!!

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