martes, 12 de septiembre de 2017

Silencio...

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Ilustración de Idalia Candelas

El comienzo de una relación que comenzó con una ilusión que llenó de cajas el comedor del nuevo piso, anidando los primeros recuerdos de una pareja con futuro. La casa se engalanó con los muebles de la época, los diferentes amigos y familiares siempre venían al lugar para hacerles la visita propia de los fines de semana. Aquel piso siempre estuvo lleno de voces graves, voces agudas y de cuerpos con diferentes caracteres. la llegada de la chiquillada, aumento el bullicio en el habitáculo con las canciones de la tele o la música del momento. Cuando el amor ya no fue suficiente, la casa se llenó de silencio. Un silencio con paz, ella se sentía atraída por la quietud, por la calma que se había depositado después de tantas notas en voz alta, música estridente y discusiones sin sentido. Paz.... Paz de no tener que escuchar el agua correr de entre los platos para lavarlos, ni del aspirador con el ruido que anunciaba el momento de comprar uno nuevo, ni música, ni chiquillos, ni un amor tortuoso. Paz en su inmensa calma de sumergirse en su mente para no pensar en el bullicio, en una conversación que quizás no llegue a nada. Inmersa en su mundo, ella es feliz. No hay cambios, no hay intercambio verbal, solo… Silencio.


©El Rincón de Keren

10 comentarios:

  1. Hola Keren, un relato encantador y muy inspirado. En algún he leído que a veces el silencio es una música necesaria que nos ayuda a escuchar y a entendernos mejor. Por otro lado, el bullicio de una casa llena de niños, animales y familia es un sonido maravilloso. Lo que si tengo la sensación de que el ser humano es maravillosamente contradictorio; huye de los silencios para vivir y vive en los momentos de silencio para recordar. Un abrazo y feliz día.

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    1. Hola,
      Yo no lo habría dicho de mejor manera. Estamos acostumbrados al ruido. Yo diría que para no sentir vacío. Sin embargo, también, ese bullicio es el causante de muchos dolores de cabeza, estrés, y nervios. Bueno, no vengo a contradecir lo calido de un hogar con los mas allegados sino más bien, escoger un poco de cada cosa, tranquilidad y bullicio. A veces, la mente también necesita descansar. Un gran saludo de Martes!!!

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  2. Hola Keren,
    Me ha gustado mucho tu pequeño relato, has retratado la sensación que deja el silencio cuando viene después de mucho bullicio, de un hogar lleno de vida y tensiones. Aunque ese bullicio a veces sea maravillosos también necesitamos silencia y nos sienta como un bálsamo.
    Un abrazo fuerte Keren y feliz semana.

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    1. Hola Xus,
      Coincido contigo al cien por cien y me alegra que tea haya gustado. Otro fuerte abrazo y Feliz semana para ti también.

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  3. Hola Keren,
    Me ha encantado cómo has reflejado la atmósfera de paz y de calma que se respira con el silencio. Es como realmente se toman mejor las decisiones. Y aunque necesitamos un poco de estrés para vivir y trabajar esos momentos con uno mismo son un regalo. Muy bien descrito.
    Un abrazo

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    1. Hola Marisa,
      Confieso que borré y reescribí muchas veces pero al final ha quedado un buen trabajo. Muchas gracias. Celebro que le haya gustado. Un abrazo de vuelta.

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    1. Hola,
      sé que conectas mucho con este tipo de textos, y por eso es doblemente la felicidad. Un saludo preciosa a ver que se cuece por tu blog. :))

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  5. El paso del tiempo en la vida, hasta la soledad y el silencio... Un texto preciso con gran ritmo.
    Un gusto leerte Keren, abrazos!!

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    1. Hola Diana,
      Gracias, entonces tomo nota de este relato para poder seguir la misma trayectoria. Me alegra que te guste, Un abrazo!!

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