viernes, 2 de marzo de 2018

Alguna vez lo has hecho.

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Lo he vuelto hacer. He recorrido hasta el último rincón de la maraña de mis adentros para usar el afilado punzón y herirte. He hallado todo aquello que no me gusta en mi, tan negro, tan aparentemente ineficaz, tan malo para el humano, tan poco "bonito" en mi, tan poco valorado ... Y lo he utilizado para convertirlos en tus demonios. Demonios que nacen de mi, pero que hago que sean tuyos con la excusa de que a mi me imposibilita. No puedo sino odiarme por el daño que me haces, también el daño que me hago. He vuelto a ocultar aquello que me hace dar vueltas sobre mi, pues no encuentro el sentido de este dolor tan inhumano. No debo dejarme llevar y caer en lo adorable y relajado que es el amor ¿Por qué? Si bajo la guardia, me engañaras ocultando tus miedos, mostrando tu lado más sensible, intentando mostrar tu afecto en los días de enfermedad, aconsejando hasta en los días turbios, y al parecer, guardas esa sonrisa ensoñadora que hará que me relaje durante días, sin querer pasar a otra cosa que no sea el amor que me das. ¿No debo?


Ilustración propia
©El Rincón de Keren

Siendo el miedo el que paraliza, el que escudriña el dolor confundiendo a la razón, enseñando los dientes para hacerme creer que no hay nada bueno en mi. ¿Y tú? Comprendes entre dolores de cabeza y desánimo, entre la voz callada por evitar una discusión y entre las lágrimas de un corazón que ha sido torturado tantas veces que tiene miedo. Y no es sino la medrería la que confunde los corazones en el baile del silencio, porque bajo ese silencio, aunque no nos guste reconocerlo se esconden hasta las menos bellas de las características. Bastará una palabra, un abrazo, un beso intenso, para lograr apartar el submundo reprochador. Si no conseguimos estar bien hoy, al menos tendremos las caricias que unen a dos almas atormentadas. Y tú, también lo has vuelto hacer. 


©El Rincón de Keren

2 comentarios:

  1. Maravilhosa /apaixonada /sensível publicação

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  2. Un monólogo en el que desnudas el alma. Sentimientos encontrados, temores, miedos ¿Sabes? Los que escribimos no nos entienden mucho nuestras parejas. Siempre será una buena terapia el escribir, para exorcitar los demonios que todos llevamos dentro.

    Aunque a veces, lo mejor es escribir para uno mismo.

    Un abrazo,

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