miércoles, 21 de marzo de 2018

Relato: Algo... ¿Poco Posible?

HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores


El cabello rizado y humedecido por la lluvia, ya había sido corregido por improvisadas trenzas a modo de 'estar por casa' y su piel bronceada, ébano en éxtasis a punto de centellear por el calor hogareño que acompañaba una taza de café caliente, la sumieron en estado reflexivo sobre el día que había tenido. 

Había echado a correr hasta mediodía, se había detenido a coger fuerzas en un pequeño bar acogedor de la nueva ciudad en la que estaba, para tomarse un zumo y una tostada con tomate y jamón serrano. Al esperar la comanda, había preparado el siguiente artículo para el periódico, debido a que ahora, con la llegada de la tecnología todo era portable y ello lee hacía poder llevarse el trabajo allá donde ella quisiera. 

Acudir a una gran ciudad en la que el color de piel era puro estigma no le impidió aceptar el nuevo puesto de trabajo, pues se había esforzado tanto como para que aquello no mereciera ser acto de victimismo. Era un trabajo por y para ella. No solo lo decían sus académicas notas, también su intelecto y su buena disposición y trabajo resolutivo que se había labrado. 

Llegar a una nueva ciudad, no solo le ofrecía descubrir qué podría llegar a conseguir, también descubrir nuevas facetas, hacer turismo en el poco tiempo que le quedaba, y aprender. Aprender tanto como pudiera. Ello implicaba poner hasta el sexto sentido en todo lo que hiciera. Pensó que, era un buen objetivo. Pues lo más dificil ya lo había conseguido. Mudarse a una ciudad nueva. 

En el mes que se había incorporado a la nueva ciudad, cada vez que intentaba ver algo en televisión en su día de descanso, observaba que, no había gente de raza negra, apenas habían anuncios con productos dirigidos a la comunidad negra, no habían debates entre negros o entre negros y blancos. Cada canal con su etnia, eso si, pero aquello le hacía sentir que debía ser contado. Y en base a lo que veía en la caja tonta y en los periódicos, nada alentador, redactó un articulo para la prensa con intención de publicarlo en el diario semanal. 

Como todo era muy precipitado, ya que solo llevaba dos meses en la nueva empresa, trató de hacer un artículo impecable en el que ,diera motivo a no retractarse, a que no les quedara ningún motivo que apelar por aquel acto injusto, pues se preguntaba cómo un hijo negro y español podía identificarse en la sociedad en base a todos los anuncios, por ejemplo, en los que la belleza era únicamente blanca. Se preguntó si eso sería, tal vez, para la revista, una provocación. De que había racismo o un intento por ocultar 'algo', o no sé qué, ¿lo había?. 

Aguardó el artículo a buen recaudo en el que exponía sus ideas y contemplaba los pros y contras y de inmediato pensó que, debería razonar en qué decirle al director para conseguir ese Sí. 

Los meses pasaron y la situación era insostenible con la comunidad negra. Se le podrían añadir nuevos enfoques a cada año que se sumaba a la cola. Muertes, asesinatos, injusticias, silencio... Un silencio que hasta molestaba. 

No pudo contener las ganas y decidió enviar ese mismo viernes su propuesta con las pertinentes aclaraciones, a fin de cuentas, era tema de actualidad, pero mal enfocado. O eso creía ella. 


Al llegar el fin de semana y abrir el ordenador, tal y como lo había pensado y varios meses reflexionado, envió un correo con dos archivos. Las razones expuestas y el texto en sí. 

Durante diez y hasta quince minutos, la pantalla del ordenador iluminaba el escritorio sin ningún acusador sonido de las teclas. El silencio reinaba en la sala. Solo se oía el trajín de los coches que , al decir verdad, era un escándalo a voz en grito. A la derecha estaba el café. Removió el brebaje con la cucharilla, miró por última vez la pantalla... Envió el correo con los archivos y apagó el ordenador. 



Casi había acabado el fin de semana cuando le llegó un correo al móvil. Con el Asunto: << Respecto al artículo>> Un largo texto que le inquirió nerviosismo temiendo la restricción de algunos párrafos, la sobrecogió. Tras varias lecturas detenidas y minuciosas comprendió que, el mundo debía ser consciente del barbarie, y así, lo había visto la revista que notoriamente, aceptó de muy buen grado su insistencia. 

El lunes se publicó sintiendo que lo que había vivido no sería cosa solo de ella, sino de todos y todos los negros españoles. Noticias sin tergiversaciones, siendo claros y poniendo los puntos sobre las ies. 

Hubo muy poco apogeo. Quizás aquello, era cosa suya. Una lucha interna que no llevaba a buen puerto y menos debido a los comentarios contradictorios del público. 

Los meses pasaron y con ellos, el año. Un mensaje interrumpe su largo recorrido en el empeño de correr cada mañana. Un 'FELICIDADES' Irrumpió una oleada de notificaciones varias en las que la citaban a un gran acto en pos de visibilizar a la comunidad negra. 

¿Sería eso posible?


©El Rincón de Keren

20 comentarios:

  1. Hola Keren,
    En realidad, como para mí no hay diferencias porque no veo colores en las personas, no puedo entender muy bien el alcance del problema. Lo que sí puedo entender es que la ignorancia es devastadora y más cuando afecta a los prejuicios que unas personas tienen sobre otras basados en sus rasgos o su color. Odio tanto esas actitudes...
    Muchos besos

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    1. Hola El mundo con ella,
      Aunque el color de piel está presente, como dices, para mi tampoco hay distinción de raza. Como mujer negra, te cuento que, En base al relato, es algo que ocurre con demasiada frecuencia, incluso el censurar un anuncio, aquí, en España, en el que aparece una mujer negra en cosmética y en Estados Unidos, no censurarlo o en el resto de de Europa. Muchachas jóvenes negras de todas las etnias, no se ven incluidas en esta sociedad cada vez menos tolerante y que se respira racismo aunque, se niegue con anuncios como el de Cola Cao, poniendo a un chico negro. (para mi eso también es racismo) ¿Cómo se va a sentir parte de esta sociedad cuando ni si quiere tiene ideales a los que seguir que sean negros en su lugar de nacimiento, siendo España en este caso, en la que tantas culturas hay y se las niega si tiene un color de piel tan Africano? Cómo si eso, fuera malo. En algunos puntos de España, solo como dato, su pieles no llegan a ser blancos del todo. Pero volvemos al estigma de siempre nadie es del todo blanco o negro, aunque los haya, hay mucha diversidad. Y no solo la Africana.

      Gracias por aportar tu visión a cerca de este tema, tan polémico.

      Un gran saludo. Y besos.

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  2. Maravilhoso artigo /conto
    O mundo restá repleto de pessoas que a cor de pele /raça ainda é muito forte o preconceito .
    Excelente post

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    1. Cierto, hay mucha gente que tiene ideas preconbidas al respecto con la raza pero eso es tan solo la punta del iceberg.

      Gracias por tu aportación.
      Un saludo.

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  3. Lee En, la única manera que tenemos los que escribimos es alzar la voz, que nadie nos calle y denunciar hechos como los que narras en tu impecable relato. Mi enhorabuena

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    1. Muchas gracias Lola,
      Así lo intento, así lo hago.

      Un saludo.

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  4. Bien Keren, bien. En todo relato, aunque sea una mínima parte, se puede encontrar algo autobiográfico que nos ayuda a encontrar el alma del autor del mismo. En este caso, has unido escritura y denuncia social como medio de expresión. Y si, claro que sigue habiendo en España, una ocultación o al menos una desvisibilización de las personas negras sobre todo en sectores como la publicidad o en otros más generales. Me llamó mucho la atención cuando supe que en ciertas cadena de restaurantes/tiendas a los negros se les ofrecían más puestos en las cocinas y a los blancos más en la atención al público. Hay que continuar denunciado cualquier tipo de discriminación.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Hola Miguel,
      En este caso, también estoy en contra. Hay muchas mujeres muy capaces y negras que sirven para algo más que para estar en cocina o algunos pensarán, para algo más que para limpiar casas. De hecho, hay toda una movilización en contra de los prejuicios encasillados en los que se las atribuye( a las mujeres negras) como mujeres que no tienen estudios. De poco vale, salir en anuncios de belleza si no se las refuerza intelectualmente. Aunque, todo suma.
      No lo he contado nunca pero me viene a la mente una vez que, ayudando a mi marido en una obra, la mujer me tachó de mujer de la limpieza, y yo tengo mi titulo y mis estudios que aunque estoy en proceso de seguir ampliando porque yo creo que aprender nunca está de menos y cómo decía mi madre:' El saber nunca está demás'

      En el relato se hace referencia a una mujer cuya piel es exuberante y además tiene una carrera, no es tan raro y cada vez, van saliendo a la luz más mujeres con grandes cualidades. (Y sin irnos a EEUU, aquí mismo, en España. Solo hay utilizar mejor la información tecnológica)

      Yo también creo que está en alza el escribirlo, ayuda a visibilizar pero me gustaría que al menos, aunque sea de pasito en pasito, (por que las prisas no traen nada bueno) se las considerara. Ya que estos prejuicios se les añade, otra forma de entre tantas de racismo.

      Gracias por tu aportación.
      Saludos y abrazos.

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  5. Mi deseo es que pueda ser posible keren. Creo que todos tenemos los mismos derechos y oportunidades en esta vida. La sociedad hoy día mira más lo externo, no deberíamos mirar el color de piel, sino la persona que tenemos enfrente.
    Buen relato.
    Besos,

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    1. Hola Laura,
      Llevas toda la razón, la sociedad se ha acostumbrado no solo a lo bonito y superficial sino que además prejuzgamos sin ton , ni son.
      El color simplemente debería de ser un puente hacía el conocimiento y descubrimiento de la persona que tenemos delante o a nuestro alrededor, intentando empatizar, sin querer ser dueños de una sola verdad y aceptando, porque quizás lo que yo entiendo en mi circulo puede ser diferente a lo que tu has vivido en tu círculo pero es igual de válido.

      Muchísimas gracias por esta visión y aportación al texto.

      Saludos.

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  6. Un buen relato en el que atisbo tres mensajes. El primero, cómo nos puede paralizar la indecisión a llevar a cabo algo que puede ser transgresor o mal visto y el temor a las represalias, aunque solo sean verbales, y al rechazo. Muchas veces la duda nos corroe antes de hacer un acto de valentía que podría volverse en nuestra contra. El segundo mensaje, el más evidente, es una denuncia ante las diferencias raciales, todavía muy arraigadas en muchos países, el nuestro incluido. Y el tercero es que hay que ser valientes, porque tras un acto de valentía puede llegar el reconocimiento y hasta el aplauso.
    No sé si este relato te lo ha inspirado tu experiencia personal, pero parece muy auténtico.
    Un abrazo.
    P.D.- Lo del pan con tomate me ha llegado hondo, jeje.

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    1. Hola Josep,
      Lo cierto, es que lo has captado a la perfección y además con pan con tomate incluido (qué rico que está ¿verdad? jeje)

      La disputa social en cuanto a aventurarse a decir lo que uno realmente piensa debería ser algo que no debería estar incrustado en la sociedad, de hecho, creo que deberíamos dejarnos llevar por los razonamientos que tenemos, que en la gran mayoría de casos no son racistas sino que apelan a fomentar el odio y mucho me temo que este tipo de actos se asocia demasiado con lo que cada uno vive en su día a día y en su evolución en el transcurso de la vida. No deberíamos de dejarnos llevar por eso. El reconocimiento no sirve de nada si uno no siente lo que dice, hace o intenta clarificar. En este caso, y desde mi punto de vista, lo he incluido como medio para focalizar el problema por que en este texto es una periodista la que se indigna pero seguramente hay gente que sin estudios y sin ser negro se siente indignado pero le preocupa lo que pueda pensar su entorno.

      Lo bueno, es así en su forma y para mi, no es motivo de esconderlo si además es justo.

      Este relato me lo inspiró, precisamente, una periodista negra y española que trabaja en España. Como no sé si le parecerá bien que la mencione quedará en el anonimato.

      Gracias por tu enriquecida conclusión de acerca del texto.

      Un gran abrazo.

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  7. Buen relato Keren. Lo cierto es que en el periodismo como en otros lugares las cosas se tergiversan y somos incapaces de ver más allá de lo que nos cuentan. Ojalá fuéramos más curiosos y nos interesáramos más por las personas que tenemos alrededor, sea de la raza o el color que sean...
    ¡Un abrazo!

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    1. Hola Ziortza,
      No es solo la tergiversación es el odio y la intolerancia que se fomenta al hacer pública una noticia. Entiendo que hay casos en los que prima más el '¿Cómo entiendo yo esto?' y '¿Qué hago yo con la información que he recibido?' como dices, deberíamos ser más curiosos sería una buena excusa para lo sentenciar a quienes nos proponen en los noticieros seamos de la raza o etnia de la que seamos.

      Gracias compañera por tu aportación.
      Un gran abrazo.

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  8. Fíjate Keren que tu entrada me ha parecido fantástica. Y lo digo a título personal. Durante mi vida profesional he tenido la oportunidad de trabajar mano a mano con gente de color, en comunidades cuyos integrantes eran todos de color,... y quizás porque lo vi siempre de un modo natural, esa situación hizo que en ciertas ocasiones me olvide que las barreras siguen levantadas, que la gente mantiene prejuícios absurdos, sin sentido. Muchas gracias por recordármelo!
    Un abrazo!

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    1. Me alegra mucho de ello, no sabes cuanto me alegra y que bueno la situación laboral la tuya. Así debería de ser siempre. Es la prueba que demuestra la armonía que se puede llegar a instaurar. Es enriquecedor. Gracias también a ti, por mostrar esa parte tan bonita.

      Un gran abrazo.

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  9. A mí, personalmente me sorprende tu relato y el comentario de Miguel Pina. Desconocía que existieran esas diferencias de trato por el color de la piel en el pais. Me sucede como : El mundo con ella. Pero sí es verdad que el racismo de un modo o de otro, la actitud racista está aumentando y eso me apena y me disgusta de verdad. Parece que en vez de adelantar, muchas veces vamos hacía atrás, como ls cangrejos. No aprendemos. Me gustó mucho, Keren.

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    1. Hola Tin,
      Esa es la realidad que vivimos. Cada vez más atrasados en la sociedad. No sé si por evitar nuestros verdaderos sentimientos, por sentirse amenazados o por envidia pero el caso es que sí, el problema se acrecienta desmesuradamente.
      Bienvenido al blog, espero verte otra vez por aquí.

      Saludos.

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  10. Los prejuicios son falta de inteligencia o de cultura o de un mirar sin barreras. Hay mucho necio por la vida.Un abrazo

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    1. Los prejuicios son una clara idea de que no se han tenido las bases de la tolerancia y respeto de niños. Es esa base la idel para fomentar la buena relación y vínculo con lo desconocido. Que muchas veces, se convierte, esa falta, en el temor propio de la persona.
      Gracias por tu aportación, Betty.

      Un gran abrazo y bienvenida.

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