viernes, 30 de junio de 2017

¿Padre? ¿Qué es eso?

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El debería ser quién me cuidara junto con mi madre. Debería arroparme con sus brazos fuertes y aconsejarme, a veces más severo, otra más endeble por el amor que sentiría hacia mí, sería más cariñoso conmigo. 

Tú que nunca estuviste en mi vida, que aun con todo, te pensé, te soñé y hasta llegue a idolatrar esa figura que creía que hacía falta en una familia, nunca saliste a la luz. 
Tú, que deberías haberme advertido en mis estudios, sobre mis parejas, sobre mi vida, y con la sabiduría de los años de experiencia haberme sugerido tus mejores armas para sobrevivir en esta jungla, no estuviste.

 ¿Padre? Yo quise a un padre que fue ausente, que huyo cuando la cosa se ponía fea, que decidió desaparecer, no contar el porqué, que decidió formar otra familia, lejos de nosotras. 

¿Padre? No creo que esa palabra se le pueda atribuir a alguien que nunca estuvo presente en los momentos más delicados de nuestras vidas. 

¿Es tal vez que no era lo suficientemente buena para ti? ¿No me amabas? ¿No era la niña de tus ojos? Obviamente no. 

Padre y madre fue ella que con su mano fue permisiva severa con lo malo que acontecía, consejera en lo más banal, amiga en lo más desafortunado, colega para animar y madre autoritaria por toda su vida. 

Yo no tengo padre, ese papel, no existe. Existen madres con valor, empatía, con fuerza, con la valía, que con mucho esfuerzo tuvieron que sacar adelante a sus hijos solos. 

¿Padre? Te quedó grande esa palabra para lo enormes que fuimos y somos. Juntas, hemos batallado la enfermedad, las malas relaciones, fomentado la amistad, las buenas relaciones y hemos disfrutado como la familia que en realidad somos. No, nunca fuiste padre porque de quien realmente aprendí fue de ella. Dispuesta a ayudar, a dar la cara, nunca se escondió, siempre me ayudó porque padre no es el que engendra, sino el que cuida. 




©El Rincón de Keren

6 comentarios:

  1. Ufff!!
    Muy duro, pero muy cierto Keren.
    Cuando una figura paterna falta, ya sea la madre o el padre, es duro pero queda fuera de toda responsabilidad el hijo, que siempre es el ser inocente. En todo caso, siempre será mejor esa ausencia que no la de un padre que no merezca a sus hijos y que esté sin estar o haciendo daño. Es una reflexión a tener en cuenta la que haces y mi comentario una sencilla interpretación de lo que quieres o deseas expresar. En todo caso, es cierto que hay madres o padres, que tienen que hacer de padre y madre por diversas circunstancias vitales.
    Por cierto, la fotografía elegida es maravillosa. Un fuerte abrazo.

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    1. Hola Miguel,
      Si, muchos de los dos cónyuges a veces, se las tienen que apañar solos. Si te soy sincera es una fase muy dura para un hijo, esa figura sea madre o padre y por las circumstancias varias. Quizás no mereciera esta entrada, pero a pesar de que hay muchos hijos que han sido dolidos, creo que lo bueno, es tener a uno de ellos como guía y sobretodo amigos-compañeros sin olvidarse de la figura que ocupa. Es inevitable que te venga el recuerdo de porque con otra família sí quiso estar presente pero contigo no. Pero es un espiral que si no se supera, lo único que haces es hacerte daño. Recomiendo un buen psicologo pero aun más aceptar que es valioso con o sin madre o padre. Gracias por pasarte, un saludo!!

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  2. Hola, Keren.
    Coincido con Miguel en que es un relato muy duro, pero sin duda también muy real. Has expresado con claridad y franqueza una situación que viven miles de niños, niñas, hombres y mujeres, que se vieron abandonados, que desconocen una figura paterna por culpa muchas veces del egoísmo de ciertos padres, de su desentendimiento.
    Veo que tienes un blog con temas y secciones muy variados, cosa que me gusta mucho, así que me quedo por aquí a partir de ahora.
    Un saludo,
    Sofía

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    1. Hola Mrs. Sofía,
      Es una situación muy habitual cuando alguna de las dos figuras no está. He querido reflejar desde mi propia vivencia, lo que muchos sufren. Me agrada que te guste la variedad de mi blog. Es duro, pero necesario. No solo por el que quiere verse reflejado sino también por mi corazón, era algo que necesitaba desechar. Bienvenida a mi blog, y sobretodo, gracias por dar tu punto de vista. Un saludo!

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  3. Estuve en la misma situación, si que es duro, pero pienso que guardarse el rencor empeora el abandono...no niego que lo tuve (rencor) pero eso empeora el abandono. Como tú cuentas también tuve una gran madre que en gloria este, y superamos grandes contratiempos...desde luego que estoy de acuerdo contigo...la palabra padre nos la tenemos que ganar, con acciones colonias que tú mencionas, dando consejos, participando en las fantasías de nuestros hijos, darle alimento, estudios, etc. El que renuncie a ser padre no sabe de lo que se pierde...siempre elegiría ser padre.

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    1. Hola Juan,
      Es cierto, el rencor solo trae más rencor y cosas peores. Esta entrada me costó especialmente decidirme a publicarla porque hay cosas que pienso que es mejor dejar dentro pero como ves, a ti también te pasó y hemos encontrado algo en común. Por otra parte , mi madre es mi héroe. (Un poco pesada, pero ¿qué madre no lo es? jeje) Vivimos épocas muy duras juntas y junto a un hemano que los quiero con locura no sería lo mismo mi vida sin ellos aunque es cierto que aunque no se cuente, todas las familias tienen algo. Quiero hacer entender que en una familia no siempre tiene porque haber un padre si este niega la presencia es fundamental que estén los dos pero no necesario. Aun hoy, tengo que agradecer muchas cosas a mi madre pero eso, ya es otra historia. Gracias por pasarte y comentar. Saludos y feliz día!!

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