viernes, 30 de diciembre de 2016

Fruto prohibido.


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Imagen de David Cohen 



FRUTO PROHIBIDO

Entra dentro, 
Siento el agua correr,
Por su cuerpo recorren chorros de agua que 
Forman odiosas gotitas que en envidio ver.
El Recorrer por su piel blanca y tersa 
Y perderme en su cuerpo divino.
¡Ay de mi si al observarle se me encandilara el ánimo por su fruto prohibido!
Se me ha antojado el enumerar cada peca que anida en su piel
Con la excusa de vivir su torso 
Rodearle entre arrumacos 
O agarrar con fuerza esos dulces cachetes. 
Le devoro con la mente,
Como un dios ante mis ojos, 
Ante tu desinteresada mirada desde la ducha 
Observo inquieta 
Anhelando un pedacito de él 
Apeteciéndome los labios carnosos 
Que ahora mojados piden a gritos ser besados 
Mientras brota el agua por todo tu rostro y silueta
¡Maldito brebaje!






Ya se sabe que los 31 son noche de lujuria y pasión ademas de fiesta y bailoteo. Espero que tengáis a vuestra pareja bien contenta , y si es en la ducha no dejéis ni un cachito. 

¡Feliz y lujurioso 2017!

jueves, 29 de diciembre de 2016

¡REYES MAGOS!!

¡Hola mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!





Los días pasaban como caramelos tiraban los Reyes magos en cada cabalgata de cada año. Este año iba a ser diferente. Ya no era la más pequeña, ni la más mayor, pero seguía ilusionándose con la presencia del árbol de Navidad decorado a la entrada de la casa y los regalos que se seguían repartiendo por su hermano pequeño. Ahora era la mayor y debería actuar como tal. 

La radio sonaba por la mañana. Mientras, su madre hacia todas las tareas de casa mientras su marido y padrastro sentado en el sofá cambiaba de canal con la tele en silencio. No había quien entendiera el panorama, pero conociendo a la madre, lo más seguro es que ella quisiera escuchar música y su padrastro, ver la tele.
Se dirigió a la cocina para coger un vaso de leche y unas galletas. Si algo le gustaba, era desayunar leche blanca sin apenas azúcar. Aunque algo en su interior le decía que comiera algo de turrón del que habría escondido para las visitas en el cajón del comedor. A ella, no se le escapaba ni una, pero contuvo sus inmensas ganas, si no quería una regañina de su madre.

Recogió su vaso, ya vacío, y las pocas galletas que habían sobrado y lo puso todo en su sitio. Volvió a su cuarto, a escuchar la radio. En su pequeño casete que tanto le había costado que le regalaran y  allí tumbada en la cama, las horas pasaban volando haciendo sus grabaciones de voz, grabando música de la radio que tanto le gustaba y mirando alrededor suyo, la cocinita de plástico que no usaba ya, porque creía que ya era mayor.

Los años pasaban y las navidades eran de lo más aburridas y cuanto más se esforzaba en que fueran algo diferente, no lo conseguía.

Hubo un año en el que pidió a sus majestades , ya con 13 años , aquellas ultimas mini cadenas de la época , grandes , con un sonido envolvente , con reproductor de cd y con cinta para poder grabar todo lo que ella quería. El regalo tardó demasiado, al parecer, no se había portado lo suficientemente bien o para su padrastro, todo lo que hacia ella, estaba mal hecho. Nada se podía comparar con su hermano sangre de su sangre, en definitiva, su hijo. No entendía como alguien podía fingir amor hacia ella, pero a la vez indiferencia y rechazo.
Desde el cuarto, las voces de la madre insistentes en que se merecía la mini cadena que tanto había pedido, junto con las buenas notas que había sacado.  

El regalo finalmente llegó, gracias a la insistencia de la madre,  y la alegría, no pudo ser mayor.
La mañana de navidad aunque algo atropellada por el sonido estridente de la música fue ameno, gracias a las vecinas que subían a celebrar y visitar a las familias del pequeño bloque y así entre risas, enfados y regalos, en esas fiestas, todo conseguía una armonía que no hacía falta enredarse en hacer cuenta de cómo lo conseguían pero lo cierto es que gracias a la insistencia de la madre, todo conseguía ese orden, esa paz y con todo en su lugar.


¿HABÉIS SIDO BUENOS?

miércoles, 28 de diciembre de 2016

¡Felices Fiestas !


¡HOLA mis seguidores , lectores habituales y nuevos lectores!


Si el amor reside en nosotros, lo lógico es que lo expandamos ¿no? 

Imagen de Louis Magnotti

Me pregunto qué pasaría si el mundo, concentrados en sacar lo mejor de nosotros en estas fiestas, dosificara para todos los días del año ese afán por querer que las cosas que nos acontecen en fiestas navideñas, salgan cuanto más perfectas mejor, con la mejor de las sonrisas, el cariño a nuestros seres queridos, las reuniones familiares, el preocuparnos por los más desvalidos… etc. 

¿No os habéis fijado que por navidades hay más campañas para recaudar alimentos? ¿Qué pasa, que esas familias, niños, hombres y mujeres, no comen el resto del año? O ¿cómo van las cosas? Elegimos vestirnos mejor, crear los mejores de los manjares y realizar regalos que si lo pensamos detenidamente  durante todo el año, y en menos cantidad se puede repartir y estar la mar de alegres todo el año. 

Mi deseo para estas fiestas, es prolongarlas lo máximo posible para que todo el año esté alegre con mi pareja y los que me quieren. Es cierto que gastamos más. También que no todos podemos gastar todos los meses del año para comprar juguetes, vestidos, o ese reloj que tanto nos gusta pero, fíjate si has podido hacer un esfuerzo suficientemente grande para que a día de estas fiestas puedas tener todo aquello que tanto ansiabas con alegría ¿porque no estirarlo y que dure para muchos días más? Creo que a todos nos gusta estar felices y no solo durante apenas dos o tres semanas sino siempre.

No se trata de comer más , sino de poder comer algo que te llene. No se trata de vestir mejor para la ocasión puesto que todo el año necesitas calzarte vestirte o peinarte. No se trata de hacer más regalos, se trata de demostrar que esa persona te importa y seguramente con reunirse con ella o hacer algo que salga del corazón tendrá suficiente. No se trata de gastar más, sino de estar bien con lo poco o buenamente tengas. 

¿Qué vale más? ¿Una alegría prolongada o de escasos días?

¡FELICES FIESTAS!

lunes, 26 de diciembre de 2016

Descuidados del presente

¡Hola mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!



Viajamos a los escondrijos del pasado recorriendo los caminos del futuro apresurados por olvidar las punzadas del ayer con los olvidos del buen presente, buscando la paz interior que nos calce de arriba abajo, de modo en que no recordemos el dolor  del pasado ni del futuro. Descuidados del presente que habita en nosotros, con tantas dichas por acontecer.

Es como un sueño liviano de lo que debería suceder en mi presente. Debería  olvidar el pasado, no debería de sentir desasosiego por un futuro que aún no ha llegado, pero mi mente que es como una cinta me impulsa de vuelta a los recuerdos más dolorosos sin saber qué hacer con ellos, deseando apaciguar mi inconformidad con la vida pasada, que tantas veces explota en mi cabeza haciendo de trampolín con una vida mejor. Se me dispara el pensamiento haciendo de las situaciones un motivo por el que luchar, como si así cargara mi vida haciendo el presente más llevadero. Intentando alentar las ganas de vivir, vivir de forma en la que el cuerpo me pide el festejar de las dichas, aunque a simple vista sean pocos motivos. En realidad hay más por los que sentirse afortunada y plena.

Imagen propia


No creo que sea la única que luche contra los demonios de las pruebas de la vida, que una y otra vez me hace volver a caer tontamente en el embrujo de la melancolía. Hay momentos pasados muy de los buenos y estar hoy aquí, me hace querer vivir por lo que quiero, por lo que me gustaría y lo que anhelo con ansia. No me importa reconocer que la dicha es contar con un amor que lo endereza todo para que pueda lidiar con lo que me atormenta, pero quizás, todavía soy alumna en esta vida que tanto me ofrece y tanto espera de mí, incluida yo misma. Autoexigente, comprometida con lo que hago, demasiado corazón para tanto sentido.
Me abruma el poder de los pensamientos y la vida que de algún modo hacen que constantemente esté ligada al recuerdo, acomodándome en ellos como si de un lar se tratase.

Hoy me quedo en mi presente, con los buenos y los malos, haciendo caso omiso a los desafortunados pensamientos de la ocasión. Defendiendo el querer estar entera, aunque solo sea para poder convertirme en la que aliente el camino que he construido con mi pareja, aunque por dentro me desgarre, arañado el estómago, sintiendo ese bramar de mis entrañas que va y viene pero que desaparece cuando estoy a tu lado.


No todo el mundo tiene una familia , no todo el mundo puede impulsarse tras el consejo de un ser querido y tú que tienes familia , que gozas de algunas amistades , marido, mujer o hijos ,¿ Te has sentido alguna vez así?




martes, 20 de diciembre de 2016

Historia inventada: ¡Yo te quise! ( capitulo final )


¡Hola mis seguidores, lectores habituales  y nuevos lectores!


Queridos lectores , siento haber tardado tanto en escribir la segunda parte , pero como prometí en Instagram, aquí lo tenéis. Espero sea de vuestro agrado. 



Imagen propia


¡Yo te quise!


...Andrea no podía comprender como le podía estar haciendo esto a ella, así que salió del coche enfurecida por la rabia contenida por la situación. En ese momento, no podía pensar en ningún código, ya que el lugar al que la había llevado, no era ni más ni menos que… a un cementerio. 

Y es que todo esto tenía una explicación y Álex se disponía a hacer sentir mejor a su amiga. La que en tantos encuentros habían coincidido, su confidente, su alma gemela… Álex no podía negar que algo de aprecio sentía por aquella pequeña de apenas 18 años, recién cumplidos, a la cual la había estado esperando tanto tiempo pero que ahora pasaba por algo que quizás ella no podría superar sola y para eso, estaba él: 

                 - Andrea, ¿Sabes que puedes contar conmigo verdad? – y añadió – Nada de lo que me digas saldrá de mi boca, así como tampoco se enterará la jefa de nada de lo que tú me cuentes. – Confesó 

                 - No es nada Alex… es solo que la echo tanto de menos… 

                 - No tienes nada de lo que avergonzarte o por lo que sentirte mal. Es lógico que aun sientas que te falta algo. Formaba parte de tu vida y como tal no es malo tenerla presente. – intentó consolarla

                 - Ella me escondía los cigarros y me decía que nadie me querría más que ella pero que si fumaba que fuera porque así lo decida, no por seguir modas, ni por nadie. – confesó. -¡Dios mío! ¡Ya va hacer un año que falleció la abuela!

 Entonces comprendió que Andrea estaba muy ligada a su abuela Paqui, que quizás debería tener más paciencia, más incluso que cuando pasó lo sucedido, así pues debía guardar sus sentimientos y ser el hombre que la cuidara. No porque fuera él el hombre, sino porque por encima de todo, eran amigos y eso valía más que perderla para siempre. Por suerte, Álex, tenía preparado en el coche unos claveles en el maletero desde la mañana, puesto que tenía pensado llevar a Andrea a visitar la tumba de su abuela: 

                - Andrea, yo sé que nos está viendo. Sé que estaría muy orgullosa de que te sacaras la ESO y de que comiences una nueva etapa en busca de tu sueño.- Aseguró con firmeza. 

Andrea rompió a llorar y Alex sacó del coche los claveles del coche para mostrárselas:

                 - Estas en todo Alex… – dijo entre lágrimas 

                 - Ven, iremos a visitar a tu abuela. Verás que te sientes mejor. 

Andrea siguió a Álex, y allí, estuvieron casi hasta media noche hablando. Cuando ya no hubo palabras, sino abrazos y consuelo, Álex prometió a Andrea que siempre iba a estar ahí para lo que necesitara y así concluyó aquella charla, hasta que sonó el móvil de la joven. Era su madre, preguntando a qué horas pensaba venir, por lo que el chico decidió llevar a su amiga a casa antes de que la castigaran a ella y él le cayera una tremenda regañina de su madre.


⧫⧫⧫



Han pasado dos  años y Andrea ya tiene 20 años. Aún recuerda la promesa que Álex le hizo y que por desgracia con el tiempo, rompió, debido al carácter de ella. No obstante, una promesa era una promesa. En todo este tiempo Andrea consiguió superar el fallecimiento de su abuela recordando los buenos momentos y el cariño que le brindó hasta su muerte, pero también el apoyo de Álex y que para ser justos, tuvo que aguantar mucho de ella. Lo único que sabía del joven es que había comenzado a trabajar y que no se le veía el pelo los fines de semana por casa. Al parecer, la madre del joven, decía que podría ser que se hubiera echado novia. Andrea sentía celos de aquella chica a la que no conocía, a la que ocupaba el corazón y probablemente la mente de Álex. No sabía porque sentía rabia, no sabía porque de pronto lloraba como de pronto pensando en Álex su corazón se aceleraba. Así que decidió ir en busca de él con la excusa de que hacía mucho tiempo que no se veían y averiguar de una vez por todas quien era ella. Si es que había un “ella “.

Aquella mañana salió escopeteada de casa en busca del chico con el que tanto soñaba. Fue al parque donde solía pasear a su perrita linda, con la esperanza de verlo antes de que se fuera a trabajar, pero allí no encontró a nadie. Anduvo hasta aparecer por el local donde solía reunirse con sus colegas. Andrea iba a entrar cuando se abrió la puerta desde dentro  y vio que salía una muchacha con el pelo castaño, una chaqueta vaquera, unos pantalones de cuero y acento inglés. Justo después, un chico con gorra de apariencia joven salía al mismo tiempo con la misteriosa chica. Se pararon en la puerta los dos a fumarse un pitillo mientras Andrea a lo lejos intentaba averiguar quién era el de la gorra cuando ella , la chica de la chaqueta vaquera, en un intento por coquetear con el chico le quita la gorra al muchacho y …¡ sorpresa! ¡Era Álex! 
Andrea no lo reconoció por la forma en la que iba vestido. Parecía que venía de un concierto de rap y lo que era más preocupante para ella era ¿cómo osaba esa chica tan siquiera tontear con él? En aquel momento Andrea pensó en acercarse a ellos y sorprender Alex pero pensó más tarde al ver como se alejaban del local que mejor sería olvidarse de todo aquello, así que decidió volver a casa.

A la mañana siguiente, Andrea encontró un mensaje en el móvil en el que decía: “adivinas quien soy”. Evidentemente aparecía la foto de la persona que le escribió,  era Álex con un corte de pelo al uno, unas gafas de sol y camiseta de los Lakers. Andrea se sintió traicionada. ¿Cómo teniendo novia, se atrevía a escribirle?  <<… y se sentirá orgulloso… >> pensó mientras se dirigía a la calle. 

Andrea fue hacer los recados que le había dicho su madre que hiciera para antes de la comida y así lo hizo. Cuando volvió estaba su madre en la cocina tomando café. Se oía la voz grave de alguien , pero no conseguía adivinar de quien era hasta que al asomarse en la puerta … para su asombro , era Alex que había venido a verles y tomaba una taza de café esta vez con unos vaqueros , una camiseta y americana. Andrea lo encontró bastante guapo, con porte, pero el pelo corto, no le favorecía nada. No le hacía gracia que viniera a su casa como si nada después de lo que había visto pero actuó con indiferencia: 

               - ¡Aquí tienes jefa! Todo lo que me habías pedido para este mediodía.- dijo sin apartar la cara de su madre e ignorando al chico que se quedó sorprendido con su llegada. 

               - ¡Hola….! Andrea ¿cómo….? –intento articular

               - Si me necesitas jefa, estaré en mi habitación escribiendo. – dijo sin mirarle a la cara y cerrando la puerta de la cocina con fuerza.

Andrea se metió en su cuarto y en ese momento, con la cabeza hundida en la almohada comenzó a llorar. Echó de menos a su abuela. Ella hubiera sabido que decir en esas situaciones, ella la habría sabido aconsejar, le habría dado el cariño que Álex no mostraba en ella. Ahora mismo ella pensaba que Álex, era un patán. 

A lo lejos se oyó el golpe de la puerta, anunciando que Álex se había marchado por fin de casa. Fue entonces cuando Andrea puso el pestillo a su puerta y no salió de la habitación en todo el día. 
Por la noche,  un nuevo mensaje llega a su móvil.” Este sábado es el cumpleaños de Claudia. ¿Te animas?” 
Andrea pensó que le vendría bien estar con gente que no fuera su familia y distraer la mente en otra cosa. Acepto la propuesta y volvió a hundir la cabeza, llorando así durante toda la noche. 

Era por la mañana, y cuando se estaba lavando los dientes, otro nuevo mensaje llegó a su móvil en modo vibración en el bolsillo de su bata rosa. Era Álex. Este le pedía que se vieran en el local donde se reunía con sus colegas porque tenía que hablar con ella, que era algo urgente, pero ella le respondió con un: “Tengo planes. Lo siento. Quizás en otra ocasión” 

 El cumpleaños era a las nueve de la noche. Tenía que hacer lo posible por no caer y decirle a Alex que quería quedar. Lo  que hizo fue hacer todos los deberes que le habían mandado para la semana siguiente y al acabar, estuvo mirando en el armario algún vestido arrebatador. Ya que Alex no era su novio o lo que carajos quisiera él después de tantos años juntos, hoy iba a ligar en el cumpleaños de Claudia y se iba a ir con el primero que se le apareciera, bebería y que fuera lo que dios quisiera. Sacó del armario un vestido gris ceñido, pero también unos vaqueros y un top con escote. Después de mucho pensarlo, escogió los vaqueros y el top con el escote. Se fue directa al tocador y se maquilló. Se puso unos tacones. Ya  eran las ocho y media. Cogió el móvil y el bolso, junto con el dinero y las llaves de casa. Bajó las escaleras de la casa, al llegar a la puerta, abrió y allí estaba él con los pantalones ajustados, su camiseta y la americana apoyado en el coche. Se giró y…: 

               - Estas… estas… - No pudo articular 

Andrea no se quedó a averiguar qué era lo que quería decir Alex así que siguió su camino. Pero entonces él le dijo: 

               - ¡No piensas decirme al menos un hola?!- dijo mientras ella estaba de espaldas. 

               - Veo que al final se te ha ocurrido qué decir. Si quieres algo, dímelo rápido, tengo prisa y llego tarde. – dijo intentando que no se le notara su interés por él. 

               - Andrea, tenemos que hablar. Creo que es justo que después de dos años tengamos esta charla. – dijo en tono misterioso. 

               - ¿A qué te refieres?

               - Sube al coche y te lo mostraré. 

               - Tengo prisa Álex,  ¿qué parte de llego tarde no has entendido?

               - Andrea… no me hagas esto…por favor... - dijo mientras  Andrea comenzaba a girarse para seguir su camino pero entonces, la cogió en brazos y la subió al coche mientras ella le maldecía. 

Cuando ya tuvo a Andrea en el interior del coche, condujo hasta un parque, ese parque tenía un significado especial, pero para Andrea parecía que no: 

               - ¿A dónde me llevas? ¿Qué hacemos aquí?- dijo extrañada

               - ¿No recuerdas este sitio? – dijo en un tono serio 


Para Andrea la única relación que guardaba aquel parque era que Alex y ella estuvieron viéndose en el durante muchos años seguidos para confesarse cosas y que desde hacía cosa de dos años no habían vuelto a ir: 

               - Andrea, yo te prometí que estaría para ti siempre…. –dijo sin que Andrea le dejara hablar.

               - Por lo visto tu palabra no cuenta para nada , porque ni me has llamado ni has preguntado por mi …- dijo furiosa 
               - ¡¿Quieres callarte?! – dijo de un salto – Te he traído aquí porque aquí fue donde nos confesábamos cosas y hoy voy a confesarte algo – puntualizó mientras Andrea le miraba esperando que anunciara su noviazgo con la chica de la chaqueta vaquera… - Andrea… no duermo… no como… y esto me está matando… la duda me reconcome…. – prosiguió a los ojos como platos de Andrea - Estoy… Estoy enamorado de ti…


Andrea tenía los ojos tan abiertos y estaba tan asombrada por sus palabras que no pudo articular. Así que cogió aire y le dijo: 

               - Te vi saliendo del cobijo con una chica inglesa que llevaba una chaqueta vaquera hará cosa de dos días ¿Cómo sé que no estas actuando como un crio que solo quiere jugar con dos chicas a la vez?- sentenció 
               - ¡Andrea! ¡Ja ja ja ja ¡ 

               - ¿Qué es lo que te hace tanta gracia? Yo también quiero reírme- dijo en un tono sarcástico.

               - Esa chica era una estudiante de intercambio que vino hace ya dos años y con la que he estado recorriendo la ciudad de cabo a rabo, con la esperanza de que me dejara de una vez por todas y no se llevara un mal recuerdo de España. – dijo entre risas

               - ¿Entonces…?  

               - Entonces, Cuando tu hermano cayó en una profunda depresión que no quería estar en casa, yo estuve ahí, cuando la jefa actuaba rara porque tu padre se quedaba en el trabajo a dormir porque no podíais pasar el mes con lo que teníais, yo estuve ahí… Andrea… ¡Yo te quise! estoy loco por ti, y no tienes nada de qué preocuparte por que llevo detrás de ti desde que nos encontramos en este parque. Lo que me extraña es que no te hubieras dado cuenta ya.

Andrea no podía creer lo que escuchaba, pero cuando ella iba a agachar la cara e Iba a decir algo… en aquel momento Álex la apretó contra él con pasión como si no quisiera que ese momento pasara y la besó con frenesí,  haciéndola saber, que sus palabras, eran ciertas. A Andrea le temblaban las piernas, ya no recordaba el cumpleaños, ya no estaba enfada, estaba en sus brazos y nada ni nadie podía separarla de él una vez más, esta vez, se querrían, pero para siempre. 



Fin.










domingo, 18 de diciembre de 2016

Reflexiones familiares en estas fiestas.

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Imagen propia


“…Siempre tuvimos esa conexión ella y yo…” pero también es verdad que ella es de una manera y yo de otra. Podemos entendernos pero no llegar a un acuerdo.

¿Qué me decís de la gente que acaba perdonando todo aun si tiene razón o cómo si no? Me he convertido en la de la familia que perdona todo aun si lo que me hayan dicho, me ha dolido todo vale cuando ellos me hacen algo, pero ten cuidado si eres tú la que haces algo. Te sentencian de por vida.

Mi marido siempre me dice que deje de darle tanta importancia a mi familia y algo de razón lleva puesto que no se dignan hacer una triste llamada y me proponen que vaya unos días a verlos. Ahora llegaran las fiestas y me pondrán las mejores de las sonrisas y la única llamada al año deseándome lo mejor. Pues que queréis os diga, me fastidia porque da la sensación de que el resto del año no he existido para ellos.
Hay quien dirá que al haberme ido yo de mi tierra, Barcelona, debo ser yo la que llame, pero es que siempre llamo yo. Ya puedo estar ocupada que siempre saco tiempo para todos ellos. ¿Porque ellos no pueden hacer lo mismo?

 Mi madre nunca fue muy habladora conmigo por muy unidas que estuviéramos en cierta época de mi vida.  Me duele que no le dé el mismo significado que le doy yo a el que nos llevemos bien. Yo no disfruto hablando por mensaje con ella ni con nadie. Al decir verdad, lo encuentro frío, distante y falso. Tantas cosas se pueden decir sin sentirlo… sin embargo una llamada puede revelar más cosas en una persona, si está alegre, triste o de mal humor.

Yo no soy de si tengo un problema callármelo ya que durante una larga etapa de mi vida, me callaba muchas cosas. Prefiero buscarle una solución junto con mi marido, y sí, es cierto, a veces me hace darle más vueltas de las que se merece algún tema en concreto. Pero si algo tiene el relacionarse con alguien por teléfono o en persona , es que podéis hablar de cualquier otra cosa que no sea el problema y cambiar tu día a mejor no obstante , recibo descuelgues del teléfono fijo y un colgar en vez de explicar que ocurre.  No sabéis lo que me hace sentir. Como que la que tiene la culpa de que se encuentre así es mía o tal vez soy un estorbo en la vida de mis familiares.

No todo es malo y todos los que me seguís sabéis que he hablado maravillas de mi familia pero, si yo puedo aparcar por un momento mis problemas para hablar contigo, ¿Por qué tu no?
Me pasa con todo el mundo, esa persona no merece tu desprecio pero si ya que te interesas por esa persona que ni siquiera se digna a llamarte…

¿Quizás sea un estorbo en mi familia?

Lo lógico sería pagar con la misma moneda , al fin y al cabo , que más dará si llamo o no. Ellos no llaman ¿no?



Para los que estáis al tanto de mis escritos , historias y demás tenéis que saber que pronto habrán más historias. Dejadme que me ponga al día y pronto habrá más que contar. 

martes, 13 de diciembre de 2016

Destino infructuoso. Relato.


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Imagen propia

Destino infructuoso

Si algo le caracterizaba a aquel chico, era que era la broma. Le gustaba sacar una sonrisa a cada persona con la que trataba. Y ella, no iba a ser menos. 

La madre de ella la había apuntado a clases de Básquet y ella no podía apartar la vista de aquel chico aunque joven, mayor que ella.

Su sonrisa la cautivó desde el primer momento. El chico se limitaba a dar clase, y durante mucho tiempo les estuvo exigiendo al alumnado esfuerzo y constancia. 
Quizás para la edad que tenían, 10 vueltas a la mitad de la pista, fuera demasiado el primer día pero así lo exigía a los pequeños de entre 10 y 13 años. 

Jugaron varios partidos amistosos contra otros colegios. Para ella era todo un acontecimiento, porque su madre iba a verla a todos los partidos. Algunos los ganaban y otros no pero no fue hasta que jugaron los finales, cuando empezó a darse cuenta que quizás, podría dedicarse al baloncesto. Si ganaban en el partido decisivo, quizás jugaría con las mayores. ¿Quién sabe? 

Un día de entrenamiento en el que ella llegó tarde, el joven profesor la cogió a parte para saber qué había pasado. El chico, estuvo animando a la joven que estaba prendada por él pero que la trataba con respeto y nunca se atrevió hacer nada fuera de lo normal. Aunque ella sintiera que el mundo se paraba cuando hablaban, aunque su corazón se revolucionara cada vez que la miraba. Ella, no podía mas que resignarse al hecho de que era una niña para él y jamás la tomaría en serio. 

Llegó el día de los finales. Se lo jugaban todo a nada. Las contrincantes eran mas altas, mas corpulentas e intimidaban. El partido tuvo sus giros e incluso por unos momentos, pareció que iban a ganar el partido. Hubo caídas, riñas, exigencia al máximo, todos pusieron el cuerpo y alma a aquel partido. Su madre había ido a verla pero... El equipo rival, tuvo más suerte, además de jugar mejor. Perdieron el partido y ella no pudo sentir mas tristeza que la de no haber conseguido algo que se propuso. Lloró. Lloro muchísimo, pero su entrenador la consoló todo lo bien que supo asegurando que había dado todo de ella. No fue suficiente. Su madre intentó animarla pero no surtió efecto. Su madre, pensó que con el tiempo, lo olvidaría. 

Con la llegada del último partido, se acabaron las clases de baloncesto en el colegio y pasaría a secundaria. 
El joven profesor, recomendó a ella y otro chico para que entrenaran en otro colegio pero ese sería el final de un curso en el que no volvería a ver a su amado profesor.

Paso el tiempo y ella ya no era la niña de 12 años que jugaba a básquet. Ahora tenía 20 años y trabajaba en una gestoría como administrativa. Ella, se encontró con un viejo amigo del instituto y se fueron a tomar algo para rememorar viejos tiempos. A lo lejos una figura se acercaba. Unos andares muy característicos le hicieron fijarse más detenidamente y cuando ya estuvo cerca le dijo:

                  -¿Es que no me no me reconoces?-Dijo con una sonrisa de oreja a oreja. 

Ella se quedó mirándolo de arriba abajo y solo veía a un hombre con barriga, una camiseta y pantalones anchos. Hasta que cayó en la cuenta, por su forma de hablar de quien era. 

¡Era su profesor de baloncesto!

Él le pidió su número de teléfono y acordaron en verse. 
Ella no pensó ni tan siquiera, que él la pudiera llamar o escribir.

Un día en casa, le llego un mensaje de texto y era su profesor de básquet. Estuvieron hablando durante un rato y quedaron en verse. Él la pasaría a recoger en coche y así fue. 

Ella estaba nerviosa. Se puso una falda vaquera y una camiseta rosa.

imagen propia

Cuando se encontraron, el condujo varios kilómetros para llegar a la capital. Pasearon por Barcelona y fueron a bailar y en una noche de copas se confesaron que de siempre se gustaron pero esta vez el destino respondió preguntas. Quizás el azar, no hizo que cupido cumpliera su cometido. Tanto es así, que esa niña de doces años, de la que os he hablado aun con todo, se llevó un buen recuerdo de todo esto y lo sé porque esa niña, era yo.



martes, 6 de diciembre de 2016

Historia inventada: ¡Yo te quise!

¡Hola mis seguidores , lectores habituales y nuevos lectores!

Muy buenas, 
los que me seguís , y los que me seguís por Instagram estáis al tanto de lo que pasa con mi blog y cuando voy a  publicar . Siento la demora pero quería ultimar detalles en la nueva historia y creo que este es mi regalo de mi para todos vosotros ya que , estoy disfrutando mucho escribiéndolo. Sin mas , os dejo con la historia : 


¡Yo te quise!

A su lado, la taza que se había preparado previamente, antes de que intentara sacar al maldito dolor que le causaba aquel día. Se encendió un cigarrillo admirando lo que acababa de escribir, mientras inhalaba el aire de aquel gratificante cigarrillo:

“…Me hieres, me arrancas el corazón y no contenta con eso , dejas rescoldos de un amor que no perdurara pero que me desalienta , me achaca ,me hace querer subir a la montaña más alta y gritar a pleno pulmón…. << ¡Yo te quise!>> ….“

Una lágrima rodó por su mejilla, mientras sonaba de fondo aquella melancólica melodía grabada en su cabeza, que desde hacía meses retumbaba una y otra vez haciendo gritar su alma.

Andrea estaba tan ensimismada que no oía la voz de su madre que le decía que fuera a comer desde la cocina. En aquel momento, apagó lo más rápido posible el cigarrillo. Fue dirección al baño y se lavó los dientes como si aquel pudiente olor que le recordaba siempre su madre, pudiera irse de su boca con tan solo un cepillado. Pero ella cogió un caramelo de menta y empezó a realizar movimientos mientras chupaba descontroladamente el caramelo a la espera de ese frescor, y así, poder burlar a la jefa.

Su padre había pasado otro día más en el trabajo, por lo tanto, otra vez comerían solas ya que su hermano hacía y deshacía todo cuanto se le antojaba. Aunque Andrea, no se podía decir que fuera de las que a todo hiciera caso sumisa.

Andrea se dirigió al comedor donde le esperaban un pollo asado al horno con guarnición de patatas, su plato preferido. Algo en ella debió accionarse porque rápidamente dijo:

               - ¡Jefa! ¿A caso celebramos algo? – dijo suspicazmente
               - ¿tiene algo de malo que quiera cuidar a mi niña?- dijo haciéndole un guiño mientras se quitaba el delantal y se sentaba  y se recostaba en el respaldo de la silla.
               - ¿Qué pasa? ¿ha vuelto a suspender Aarón alguna asignatura y quieres que sea tu topo?- dijo en tono burlón.
               - Andrea, tu hermano está pasando por una mala época pero no es por eso. Simplemente quería hacerte feliz ¿tiene eso algo de malo?

               - Lo  estas volviendo hacer mamá y eso no me gusta nada. – sentenció

Lo cierto es que la jefa esta últimamente en plan Arguiñano y no hay quien la aguante desde lo ocurrido y no quiero, no quiero probar nada. No después de lo que pasó -Pensó Andrea mientras seguía haciendo ruiditos con el caramelo en la boca, de un lado a otro.

Otra vez, se quedó pensando cuando su madre le dijo:

               - Tira ese caramelo que no engañas a nadie con el olor a tabaco que me llevas desde ésta mañana. – dijo severamente

Andrea no quiso entrar en conflicto con ella y se limitó a hacer lo que decía su madre mientras cogía el vaso de agua de la mesa. Le dio un buen trago y comió cuatro cachitos  de pollo, los cuales le resultaron repugnantes a causa del caramelo y probó unas pocas patatas. Le dijo a su madre que no podía más, que estaba llena y ésta le respondió:

               - ¡Claro, si te hinchas a beber…! Luego no hay quien te haga comer. Andrea! tu veras lo que haces pero tienes que …. – dijo en la lejanía ya que Andrea había cogido su cazadora y se disponía a salir por la puerta…

              - ¡Síííí… jefa! – dijo mientras entornaba la puerta que daba a la calle hasta finalmente cerrarla con ella fuera.

Andrea se aseguró de que la puerta de la casa estuviera bien cerrada y comenzó su camino hacia el centro de la ciudad, recorriendo la rambla, admirando el sol que hoy iluminaba su mestiza piel. Anduvo hasta llegar a un banco allá por donde muchos jóvenes se sientan a leer sus libros y pasan horas sentados y conversando con sus amigos.  Ella, miraba al cielo. En un momento en el que sol la iluminaba en todo su esplendor. Cerró los ojos, intentando absorber esos rayos, intentando captar el momento y cuando ya tuvo suficiente, miró a su alrededor. La gente hacia muecas, pero ella desde aquel incidente, todo le daba igual. Si algo había aprendido es que la gente que no formaba parte de su vida, no tenía derecho a inmiscuirse en su vida. Por lo general, no solía hacer ni el más mínimo caso a lo que pudiera hacer o decir la gente. Sin más, siguió con sus cosas.
Sacó del bolsillo el móvil y comenzó la búsqueda de su hermano Aarón. Le envió un mensaje donde le dijo que su madre le estaba buscando, que hiciera el favor de llamar, pero como no contestaba así que decidió seguir paseando por la ciudad sin rumbo.

Anduvo y anduvo por las callejuelas de aquella ciudad y al girar la esquina topó con alguien:

                - ¡¿Pero bueno quieres mirar por dónde vas?!- dijo con desprecio

                - ¡¿Claudia?! Pero si soy yo, Andrea! – exclamó

                - ¡¿Cómo tu por aquí?! Hacia la tira que no sabía nada tía… -dijo sorprendida pero con un tono amigable

Andrea no tenía ganas de dar demasiadas explicaciones, así que su intención era esquivar todo lo posible las preguntas que no tuviera ni chispa de ganas de contestar.

La conversación duró cerca de media hora. Andrea no entendía como podía haber gente que poda hablar, de tantas cosas  y de nada al mismo tiempo  por lo que por momentos se le iba la imaginación en aquel escrito de la mañana con el cigarrillo.

En aquel momento le entraron unas terribles ganas de fumar e intento excusarse para poder inhalar aquel humo a escondidas. No tenía ganas de que la noticia se expandiera como la pólvora y llegara a oídos de su padre ya que hasta ahora su madre había estado guardándole el secreto:

               - …perdona es que tengo que ir a comprar algo que me ha pedido mi madre y si no llego pronto a casa, me matara, ya sabes…las madres, que son unas pesadas- intento excusarse Andrea.

               - Claro tía, pero dame tu número que quiero volver a verte a ver si quedamos todos otra vez, como antes. - insistía

Andrea no tenía ganas de aguantar las insistencias de Claudia. Le dijo que no tenía móvil y se desearon suerte mientras Andrea se distanciaba a lo lejos deseosa de un pitillo.

imagen propia

Cuando ya estuvo lo suficientemente lejos, bajó la calle y en un parque, mientras el sol daba sus últimos rayos de sol se encontró con Alex y su perrita linda que solía pasear por allí, frecuentemente.

Alex era su mejor amigo, también fumaba y estaba seguro que él le daría una pista sobre el paradero de su hermano Aarón, además fumarían juntos y se contarían todo lo que había pasado en el día porque su amistad, si se podía llamar así, era fuerte además de que la confianza a veces, daba asco. Habían forjado una especie de código en el que si uno de los dos no quería hablar debía hacérselo saber de algún modo.

Alex estaba despaldas a Andrea y éste estaba encogido. Quizás para prender la chispa de aquel mechero que llevaba, que le costaba horrores que hiciera llama.

Andrea vio que no se giraba. Fue entonces cuando emitió un silbido para que linda, su perrita caniche, se acercara a ella y así hacer girar a Alex y como si de un revuelo se tratara linda salió disparada a los pies de Andrea intentando alcanzarla desde allí abajo, poniéndose a dos patatas para hacerla entender que la había oído la señal:

                  - ¡Andrea...! – dijo sorprendido Alex y en la lejanía…

En ese momento, como pudo se acercó al chico y trato de averiguar el paradero de su hermano. Pero él, no sabía nada desde aquella mañana a las once al cual vio con una bolsa de chucherías y un grupo de amigos en dirección hacia los cines. Aunque, no estaba seguro de si iban hacia allá:

                 - ¡Joder tío! Te tengo dicho que si ves a mi hermano le digas que me llame. – dijo molesta

                 - No podía hacer nada yo iba con linda y ya sabes que tu hermano a mí ni caso me hace. Creo que me odia.- dijo de broma y al mismo tiempo guiñándole un ojo- Además estaban lo suficientemente lejos como para   que hubiera tenido que gritar y ya sabes que yo solo alzo la voz contigo, porque me sacas de quicio ¡Bichita!- dijo acompañado de un montón de cosquillas.

                 - ¡No!... ¡No!... ¡No!... ¡Alex, para por favor!

Alex  era mayor que Andrea. Apenas veinte años pero solía comportarse como un crío para intentar ponerse a la altura de Andrea o eso pensaba ella, ya que a veces daba la impresión que intentaba lanzarle señales o algo por el estilo. Cosa que Andrea,con sus recién cumplidos 18, no conseguía comprender.

Estuvieron un buen rato hablando cuando ya había anochecido. El chico también tenía su lado caballeroso y se ofreció a llevarla en su coche de vuelta a casa pero Andrea no estaba muy por la labor, por lo que tuvo que llevarla a cenar algo si no quería que la madre de Andrea le diera un toque de atención ya que sus madres se conocían y eran muy buenas amigas.

Cuando acabaron de cenar, pagó y cogieron las llaves del coche. Condujo hasta un lugar tranquilo, donde pudieran hablar en confianza. solían irse a sitios remotos, donde nadie pudiera interrumpirles a menudo, pero Andrea enmudeció al ver el lugar al que la había llevado:

                  - Estamos a jueves y toca... ¡tertulia!.-intentó bromear -Además la jefa me dijo que estabas muy rara y se me ocurrió que quizás querrías desahogarte un poco. Cuéntame, ¿que te ocurre?

                  - No entendéis nada … ni mi madre, ni tú , ni … - intento expresarse

                  - Déjame que te diga que llevas meses sin apenas comer, has perdido peso y ahora fumas más. ¿Crees que no me doy cuenta? –dijo esta vez con seriedad

Andrea no podía comprender como le podía estar haciendo esto a ella, así que salió del coche enfurecida por la rabia contenida por la situación. En ese momento, no podía pensar en ningún código, ya que el lugar al que la había llevado, no era ni más ni menos que…


Continuará...



viernes, 2 de diciembre de 2016

Allá fuera

¡Hola mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Allá fuera

imagen  propia

Traté de no hacer caso al cirio que había en la calle.
Una oleada de buenos sentimientos me invadía 
No podía apartar la mirada de la ventana.

Allá afuera se notaba que se brindaba una fiesta 
El sol resplandeciente, 
El cielo azul,
Ninguna nube a lo lejos,
Los pajarillos se posaban en las cuerdas de mi tenderete 
Y cada vez que me asomaba, 
Al otro lado de la vida, 
Se veía pasar los buenos momentos 
La buena vibra, 
El buen día,

Me sobrellevo unas ganas inmensas de sonreírle a esa vida
Y sentir el cierzo de la tarde.
¿Qué importaban los problemas?
Ahora brillaban mis ganas de sentirme como realmente era yo.
Miraba por el rectángulo, 
Las cuatro paredes... pero 
Algo me sostenía ,
Me retenía, 
Sentía como subía por mi estómago,
 recorría mi pecho 
Y tiraba de mi espalda impidiéndome levantarme
Es tan bonita la vida sin miedos…
Sin angustias… 
Allá fuera es un homenaje,
Mientras en mí… 
Es todo medroso.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Reflexiones y ánimo


¡Hola seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!

Imagen propia


llevaba queriendo hablar de este tema cerca de una semana y no sabia como exponerlo así que allá voy:

Todos tenemos ese amigo que nos acompaña de la mano cuando estamos mal, cuando estamos bien e incluso no queremos ir solos a un lugar. ¿O no?

Hay personas que gozan de confianza y que hacen sentir mal a los demás solo por existir, amargándoles la existencia, haciéndoles creer que tienen una amistad con esa persona pero que a la hora de la verdad, no están ahí cuando se les necesita. 

Esos chupa sangre se aprovechan del buen trato de la persona indefensa que sin comerlo ni beberlo, solo porque es buena persona hace cuánto está en su mano para que a la otra persona no le falte de nada y se lo pagan con la indiferencia, el aprovechamiento y la hipocresía. 

En mi caso una supuesta amiga, aseguraba que su pareja le había estado maltratando durante algún tiempo. Le ofrecí mi casa después de haberlo hablado con mi pareja y no contenta con eso, le envié 100€ para que pudiera desplazarse a mi casa con los niños y cambiar de ciudad. No solo le ofrecí mi casa, le ofrecí mi confianza que quedó rota al ver que no me llamaba para decirle la dirección de casa. Ahí no queda la cosa, yo llame a los mosos porque me preocupaba que el marido, si se le puede llamar marido a ese cabra loca, y después de mucho insistir a los agentes de que podría ser que el marido le podría haber puesto la mano encima, eso sí, muy educadamente me dijeron que mi supuesta amiga estaba tan tranquila en casa con el marido y los niños. ¿Qué cara se me queda a mí? De jilipollas, si me permiten la expresión,  porque no encuentro ninguna otra palabra. 

Hay gente dispuesta a pasar por encima  tuya para conseguir lo que quieran de ti y cuando lo consiguen… desaparecen pero hay de ti si la vuelves a hablar… el error ya será culpa tuya. Por eso opté por no confiar de nadie que no me diera confianza a mi primero pero ¿qué hay de la gente que te pone buena cara por delante y tienen la desfachatez de hablar, sabe dios, de ti a las espaldas? Con el tiempo una sabe esquivar a la gente así, pero también surge la posibilidad de que uno mismo decida no relacionarse más con la gente. 
Desde aquí hago un llamamiento a todas esas personas que han pensado en no salir más a la calle o directamente no hacer más amigos. ¡NO LO HAGÁIS!!!! Este tipo de gente que parece que está ahí  más que para fastidiar, que para otra cosa, no merece ver que tú te encierras porque lo más probable es que les haya picado el gusanillo de la envidia. No hay persona más ruin que utiliza a los demás para conseguir sus objetivos. Imagínate como deben ser sus vidas ¿no creeis? 

Tengo una amiga que lo está pasando mal con este tema pero si ella me lo permite, y no solo a ella deciros que sois maravillosos incluso siendo bondadosos porque lo que está claro que es que las cosas que se hacen de corazón causan envidia. Sobre todo si eres una persona que es buena en lo que hace. Ser bueno  no es malo, yo lo prefiero así. Me diferencia de esa gentuza ¿y sabes qué más? Van a tener que masticar bien y tragar la envidia no sea que les atragante y si siguen así que les dé una indigestación, pero os mereces por encima de todo, ser libres en lo que haceis, como lo haceis y a quien se lo haceis. Se selectivo, a veces es la mejor manera de estar en paz.

Y a ti, ¿te ha pasado? , ¿se han aprovechado de ti?