miércoles, 31 de enero de 2018

Poema: Desubicada


¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


©ElRincondeKeren


Mi primer apellido me encadena
Por recuerdos borrosos de aun ayer
Imposición, insuficiencia, desvalorización…
Retumba el desarraigo
En un intento por querer cuajar

¿No somos todos hijos de un padre?
¿Quién es ese padre?

Que con sus acciones finge un cinturón de promesas falsas
De un odio incierto que nunca seremos sabedores
Cuando me apartaste, me alejaste de ti
¿Quién diría que inconscientemente te quería?
¿Quién diría que podías o podrías ser ese padre?
Fallaste en el intento
A drede o sin saberlo
Te fuiste
Suscitando preguntas
De mi padre de ciencia y mi padre de papeles

He intentado ubicar el apellido
Más es un simple formalismo
El primer apellido siempre va primero
Pero ese segundo es mío
Y sin embargo está tan lejano…
¿Quién soy?
¿De dónde vengo?
Y ¿Por qué no te he sentido antes?

Conyugue preñada
Que has intentado inculcar
Entre jornadas y quehaceres
Eres mi segundo
Tan olvidada...
Tan de sangre...
Tan distorsionada…


©ElRincondeKeren
















Vale más ahondar
Mi sentimiento por lo segundo
No perturba
No me juzga
No me desvaloriza
Intenta estrecharme lazos
Y lo rechazo
Por un espejo boca abajo
En el que no me encuentro

Reflejos de un “Yo”
¿De verdad soy yo?
¿Y no lo que dicen?

Siento mi país aquí
Me echan con palabros
Quizás aparezca allí por arte de magia
Siento este mi lugar
Desubicada…
Desorientada…
Destrozada la identidad…

Muy de aquí
Pero echada deliberadamente.


 ©El Rincón de Keren



lunes, 29 de enero de 2018

Relato: "Apaga la luz."

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Imagen extraída Google
(Editada)

Abrió la puerta. Vió como la luz de la lámpara iluminaba el escritorio. Aquello podría ser algo usual si no fuera porque antes de haber salido de casa, hubo apagado todas las luces del hogar. Podría, incluso, decirse que era extraño, pero en lugar de eso o de preguntarse si por casualidad alguien había entrado en su casa, optó por pensar que, simplemente, se le habría olvidado. 

Dejó la bolsa junto a la puerta e hizo lo habitual: Ducharse, ponerse el pijama y la bata, sacar el cartón de leche que, aunque creía no haber comprado, se sirvió en un vaso junto con unas galletas, también de dudosa presencia en la cocina, pero que no le dió muchas vueltas, y se acomodó en el sofá a descansar mientras el noticiario documentaba todos los terribles sucesos del día. Ingiere una galleta y llega un mensaje de texto al móvil:

"Apaga la luz"

El mensaje no tiene destinatario y dadas las horas que eran, no podía, o por el contrario, no debía llamar a nadie. Le resultaba muy extraño que no apareciera nada en el mensaje. ¿Tendría eso algo que ver con la razón de que al llegar a casa estuviera la luz del escritorio encendida? 
Como no podía averiguar nada en ese preciso momento, optó por quitárselo de la cabeza y marcharse a la cama, una vez hubo terminado con las galletas. 

A la mañana siguiente, todas las luces del piso estaban encendidas. Como si alguien hubiera estado merodeando por el pequeño piso. Al echar un vistazo rápido y comprobar que, efectivamente, no había nadie , apagó todas las luces a su paso y recordó que le había dado las llaves a su hermana si pasaba algo. Entonces pensó que quizás ella estuvo allí anoche y hizo su iluminada visita en busca de algo, o lo que quiera que fuera. <<¿Pero en la madrugada?>> pensó para sus adentros Will. <<¿Y si fue un ladrón?>>Un tembleque se apoderó de él debido al nerviosismo. Se dirigió al baño, abrió el botiquín y extrajo de la maraña de medicamentos un tranquilizante. Lo ingirió acompañado de un vaso de agua y se atavió para ir al trabajo después de desayunar y ,por supuesto, comprobar que todas las luces estaban apagadas. Echó el cerrojo y por el camino llamó a su hermana para averiguar si había estado en su casa pero esta, le negó tal cosa. 


Al llegar esa noche del trabajo y ya en el interior del piso, otra vez, descubrió de nuevo las luces encendidas. Pero ¿Cómo podía ser? Otra vez al recorrer las habitaciones las lámparas estaban encendidas. Silencio. Recorre el piso en busca de indicios extraños. Nada. No hay nada ni nadie. Suena el móvil. Pega un bote del sobresalto y sin poder evitarlo choca contra la pared con la mano en el pecho. 
Harto, o más bien acojonado, decide llamar a sus contactos para intentar averiguar si por esas casualidades saben algo. Las esperanzas son nulas, pues nadie sabe nada y tampoco han visto nada raro en estos días. Llama a su madre pero no le coge el teléfono. Entre rabia y miedo decide llamar a la policía, pero se para en seco y piensa "¿Qué les diría? todo estaba en su sitio, no faltaba nada" Pensó en la probabilidad de que no le tomaran en serio, o aún peor, creerían que estaba loco.

Decide tomarse un diazepan por la ansiedad que le provoca la situación y un potente tranquilizante para conseguir pegar ojo esa noche, pues estaba al borde del ataque. 

 Seguro de haber apagado las luces, y hacer lo habitual al llegar a casa, se echó en la cama. Miró el reloj.Las doce de la noche. Se echó para un lado con intención de acomodarse y facilitar el sueño. Después hacia el otro. Y se sumió en un profundo sueño. 

Se oye un estruendo en el interior del piso, por lo que le obliga a abrir los ojos como puede, pero las pastillas hacen su cometido y lo devuelven a sus sueños más profundos. 



A la mañana siguiente, sus ojos se abren de par en par. Se levanta con cuidado, se dirige hacia el pasillo los más recto que le permite el sueño y se lanza hacia la cocina.En ella halla una chaqueta. 

<< Esta vez no me vas a dejar con la duda cabrón.>> Se dice por lo bajini, aunque en realidad lo que está tan muerto de miedo, como un cachorrillo en casa ajena.

Will coge el palo de la fregona y ante él, el desafiante pasillo con las puertas de las habitaciones abiertas. Se asoma a la primera habitacion. Nada. No hay nadie. Se asoma a la segunda. Nada. Su respiración es entrecortada ahora. Se gira para comprobar que no hay nadie detrás suyo. Oye un ruido que proviene del comedor, se arma de valor y sale corriendo y suelta un: 

- ¡¡¡Ya te tengo cabronazo!!!

Cuando descubre en el comedor a la persona que tantos nervios le ha causado, se fija mejor , y ve un tupper en la mano y una bolsa llena, en el sofá, y lo que parecen ser magdalenas en la mesita y como no, la luz encendida, a pesar de que eran ya las diez de la mañana... era su madre. 

- ¡¿Mamá?! ¿Eres tú?
-¡Pues claro hijo! ¿qué cosas dices? anda, siéntate aquí conmigo a ver el televisor y comer magdalenas.
-¿Entonces?
-¿Entonces qué?
-¿Tú eres la que ha estado dejando las luces encendidas estos días?- Pregunta como con los ojos que se le van a salir de las órbitas
- ¡Ah! Como no venías a comer a casa estos días... venía y te dejaba comida preparada en los armarios y se me olvidaba apagar las luces después de darle un repaso a tu casa ¿No limpias Will o qué?
- Ahora entiendo lo del mensaje. ¿Fuiste tú no?
-¿Qué mensaje? Ah! ya... hijo yo no se como van etas nuevas tecnologías...
-¿Comprendes que me has dado un susto de muerte?
- ¡Ay hijo! solo quería que comieras como dios manda


Will quedó atonito de todo lo que había armado ella solita. La miró, la abrazó y pensó <<Por lo menos no es un ladrón>>.

©El Rincón de Keren

viernes, 19 de enero de 2018

Microrrelato: El Sol


¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!

(Extracto de una libreta)

EL SOL

<< ...Diría que es el sol el que me guía, el que me anima a continuar. Con sus rayos y su compañero azul, me invitan a la alegría.

Imágen extraída Google
Lo sé porque un destello chisporrotea dentro de mí, en cada iluminación. Su manto frío al descubierto, me sugiere que sienta al viento. Mi medrería a este del poniente, me acobarda engañandome, y es que la casa es fría, pero si me aventuro a sentir la calidez de esa luminiscencia que acaricia mi piel canela, me siento parte de este mundo, de esta ciudad. Si la dicha fuera "algo" sería sentir la calma que me produce. Crea en mí sentimientos contradictorios, lo sé, sensaciones aventureras, ideas divertidas, sueños llenos de ilusión, propósitos posibles ... 

Si el sol el hablara en su mudo murmullo, sabría que que me diría que tuviera confianza, que el mundo, allá dónde lo siento, está hecho para mi, y para todos los que lo aprecian. Ese miedo, de inoportuno dolor, solo quiere que no sonriamos, y yo, quiero reír, volver a soñar. Y eso hago, soñar despierta... >>


©El Rincón de Keren






miércoles, 17 de enero de 2018

Sin previo aviso.


¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Un cigarrillo impregnaba el oscuro cielo de cada noche. Un paso. Dos. Unas piernas se acercaban cada noche a la misma hora, a la puerta de aquel edificio de apenas cuatro plantas,  sobre un capó cualquiera, en medio de la noche, unos ojos observaban la luz tenue que desprende la habitación de la segunda planta. Una hora. Y hasta dos horas observan esos ojos llenos de impaciencia. Algo debería esperar. ¿Sucedería algo? Las persianas hacen su cometido llegadas las doce en punto. Un barrido hacia abajo. Ya no hay luz…

Helena es la niña risueña con la que cualquier madre soñaría tener. Su sonrisa le arrebataba a una el cansancio y se le transformaba en ansiosas ganas de jugar o corretear por toda la estancia. Ya han pasado siete años desde que aquel desgraciado las dejó a Helena, su hija y a Valentina una noche en la que ella le confesó su estado. Nueve meses después, huyó de su casa y unas monjas cuidaron bien de ellas dos. 

Valentina no se sentía lo suficientemente creyente como para compartir sus verdaderos sentimientos hacia ese padre poderoso. Decididamente sabía que, había un algo. El que, estaba por ver. Además, había pasado unos años muy duros trabajando de aquí para allá en innumerables trabajos a la vez y por fin, se mudarían a un pisito apartado de la ciudad. Aquello estaba muy bien, por que significaba un nuevo cambio, pero para cambios, estaban los estirones de Helena y los constantes cambios de vestuario, los libros que, por suerte, no cambiaban demasiado de año en año y, a veces, el colegio proporcionaba la gran mayoría. Lo que más le angustiaba, era que Helena había comenzado a preguntar por su padre tanto que, le causaba náuseas y hasta un nerviosismo por no saber si estaba haciendo bien en contarle aquello que creía conveniente. Al fin y al cabo, era una niña, creería lo que su madre le dijera y ya está. Y su madre, Valentina, procuraba decirle siempre lo bueno que era su padre sin añadir lo trágico de todo aquello. ¿Cómo hacerle daño diciéndole que no la quería? Que hasta la había dicho, aquel que era su padre, que abortara… No se merecía aquello. Y  todas las palabras hirientes que tuvo que oír ella al quedarse preñada de la criatura. ¿Qué culpa tenía ella de cómo era él? << Un desalmado. Eso es lo que es tu padre >> Pensaba para sus adentros Valentina. Y una sonrisa forzada ahogaba las ganas irrefrenables de gritar y echarse a llorar. 

Todas las noches, Helena soñaba con un príncipe y dragones. Ese príncipe la salvaba y deshacía el hechizo que la tenía presa. Durante toda su niñez ese sueño se repetía noche tras noche e innumerables veces. Hasta que al cumplir los diez y seis años, los sueños desaparecieron y, con los sueños, su curiosidad por saber sobre su progenitor masculino, el cual, nunca apareció. Quizás, aquellos sueños, eran el inconsciente deseo de que su padre, de la nada, le diera ese amor que creía que le faltaba. << ¡Porque no me quieres?>> rezaban algunas de las preguntas en su diario. Pero nunca llegó respuesta y, con las estaciones, aquellas preguntas desaparecieron de sus libretas y de su pensamiento. 

Imagen extraída Google

Helena solía sacar unas notas excelentes. Los profesores le auguraban una muy buena carrera profesional y muchos éxitos que con el tiempo dieron fruto. 
Por cuestiones del azar, Helena se aventuró en un proyecto que, dio lugar a un buen puesto de trabajo aquello derivaría en muchas charlas televisivas. Ello haría que alguien sintiera cierto interés por ella. 
Una noche, una llamada irrumpe en la noche a los Martínez mientras Helena acababa de empaquetar su ropa para la mudanza e independencia. Ella solo pudo oír: 
“…No tienes ningún derecho a irrumpir así en nuestras vidas, de manera deliberada y… ““...No es a mí a quien tienes que pedir perdón pero, ya te he dicho que no es buen momento para llamar…” Decía Valentina desde al otro lado de la casa. Helena se acerca sigilosamente hacia el comedor, hasta avistar a su madre con el aparato en la oreja y el cigarrillo en la otra mano. Cuelga. Le tiemblan las manos. Entonces Helena se sienta junto a ella, le tiende la mano y esta, se la sujeta temblorosa hasta que después de varias caladas exhala y le dice: 

- Helena. Voy a ser totalmente sincera contigo… - Dice tajante 
- Dime – dice intrigada
- Era tu… tu… era tu padre. –titubea Pero Helena solo la observa y dice 
- Y ¿qué quería? –dijo de mala gana 
- Quería hablar contigo. Está empeñado en que os veáis y sepas el… yo ya le he dicho que no es buen momento… que … - vuelve a titubear
- Mamá. Tranquila. No quiero saber nada de él. – dice tajantemente
- Entiendo que no es un buen momento pero también entiendo que como hija, querrás saber porque no estuvo presente en gran parte de tu vida… ¿No? No crees que… - dice temerosa
- No. No quiero. –irrumpe 

No volvieron a hablar sobre aquel incidente nunca más. Helena siguió adelante con sus proyectos y Valentina con su vida pero… 

Un cigarrillo impregnaba el oscuro cielo de cada noche. Un paso. Dos. Unas piernas se acercaban cada noche a la misma hora, en la puerta de aquel edificio de apenas cuatro plantas, y sobre un capó cualquiera, en medio de la noche, unos ojos observaban la luz tenue que desprende la habitación de la segunda planta. Una hora. Hasta dos horas observan esos ojos llenos de impaciencia. Algo debería esperar. ¿Sucederá algo? Las persianas hacen su cometido llegadas las doce en punto. Un barrido hacia abajo. Ya no hay luz…


©El Rincón de Keren

lunes, 15 de enero de 2018

Tempestad

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Imagen propia 
©ElRincondeKeren

TEMPESTAD


Te acicalas
Me miras
Un deseo se produce 
Nuestros ojos bailan entre ansia y ternura 
Nos acercamos 
Olvidamos el ayer 
Del olvido a las caricias, nos perdemos...

Te atiborras de valentía 
El coraje de un amor enfermizo 
Entre furia y calma 
Nos tenemos 
Nos escogemos cada día 
Luchamos contra las tempestades 

Me recibes en tu regazo 
Con sueños de un fin de semana 
La tranquilidad nos amansa 
Los besos nos tranquilizan 
Si la calma se enturbia 
Que tus ojos no me juzguen por mi caos 
Si la vida nos ahoga 
Que tu risa no enmudezca 
Nos tenemos como peregrinos a la piel 
Úsame como hábitat 
Escógeme como confesión 
Pero no te alejes de mí taciturno 

Déjame ser culpable de tu alegría 
Posee la llave de la armonía 
La tenemos inmersa en las emociones 
No son contraposiciones 
Introspecciónate 
Víveme 
Que yo cuando este hervor nos dificulte 
Amansaré y amasaré 
Como cocinera a tus emociones 
Elevate hacía a mi 
Elevemonos sin medida 
Ahoga el dolor 
La pena 
Grítale a la tormenta 
y muere entre el amainat y la paz rebosante 
Pues la vida es inconstante 
Apasiónante 
Caminante 
Entre dos almas que solo quieren 
Amarse sin el dolor inquietante 



©El Rincón de Keren

viernes, 12 de enero de 2018

La quietud de un banco.

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!

Imagen propia
©ElRincóndeKeren


Sentada en ese banco, el silencio reinaba en su interior. No sabía si aquello era lo habitual en alguien; para una persona que se había pasado media vida en el pensamiento, en las situaciones que le hubiera gustado vivir, en los recorridos que le hubiera gustado conocer o en las historias que le hubiera gustado recrear y hacer realidad. 

El vaivén de la gente era silencioso a simple vista, y ellos también tenian una historia que se estaba relatando mientras ella observaba impasible: 

Un hombre con el móvil, y de la mano, la correa del perro que, posiblemente, le había tocado pasear porque la mujer le habría dicho que lo sacara. Le hacía pensar, o tal vez creer que, quizás, no tenía mucho tiempo para poder sacar al fiel compañero familiar, impaciente por hacer sus recados allá dónde le dejara su amo. o que por no escuchar a la mujer dando la lata se había resignado a bajar al peludo animal.

La chica que va enviando notas de voz como si el mundo no reconociera su instante en la historia. Tal vez, se la enviaba a su mejor amiga, o a su madre preocupada por cuando llegaría a casa mientras sujeta una bolsa de la compra, y el móvil, con el auricular que indicaba el manos libres insertado. 

La madre que corre a toda prisa, para llevar a sus retoños al colegio para que lleguen a tiempo, una lección más. Parece cansada, parece también harta de ese trajín que le lleva a cargar las mochilas de sus hijos porque sí. ¿Dónde estaba el padre? 

Una pareja paseaba por la zona, pero parecen olvidar que en el mundo hay más seres, y algo me dice que se han saltado las horas lectivas para verse. Cuan imprevisible puede ser el amor adolescente... 


... Y sentada allí entre historias que se iban aconteciendo a medida que la mañana se iluminaba con el sol del mediodia, el rugir de la panza hace mella, haciendo caso omiso, la imagen se torna totalmente diferente. Las calles se llenan de niños y adolescentes de todas las edades con el propósito de ir a llenar sus barrigas para volver a emplear, más tarde, otras cuatro o cinco horas más de clase. 


El bullicio la inquieta, las risas la desconciertan y es que hay tanta gente que, ella nota algo estresada y saturada la ciudad a esa hora punta. Pero en menos de media hora, las calles vuelven a guardar la armonía del silencio, y es ahora, el rugir de los coches, y el claxon de aquellos que vuelven de trabajar, o quizá, hacen su ruta para ir a comer al bar más cercano con los compis del trabajo, revisar el Smartphone y comer, y hablar, hablar todo lo que no han podido en toda la mañana que han ocupado haciendo sus tareas de media jornada. 

El rugir de sus tripas, le advierte con seguir pidiendo algún tipo de alimento que haga callar el quejido. Tal vez no son las historias, sino más bien, las historias inacabadas que, por algún motivo, se les puede añadir un final sacado de la más pura imaginación, dignas de ser escritas o de admirarlas. Pero, lo que está claro, es que son atrayentes para el que observa desde la quietud de un banco.


©El Rincón de Keren

miércoles, 10 de enero de 2018

Una imagen para la retina.


¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!



Imagen extraída de Google (El Corte Inglés)
Retocada 


Escogió aquella fotografía porque era la que había adquirido un enfoque y una iluminación que le resultaba digna de inspeccionar más detenidamente. En la fotografía, aparecían ella y su antiguo novio. Parecían tan alegres... Nadie habría dicho que fue una relación tormentosa, llena de mentiras, de dolores al corazón, al orgullo o a la propio ser que, hicieron mella en la siguiente relación. 

Aunque la foto era digna de enmarcar, ella le encontraba defectos que, a simple vista, cualquier otra persona no alcanzaría a comprender. Parecía segura de si misma, pero era un alma atormentada. Sus ojos reflejaban el amor que en aquel momento sentía, pero lo cierto es que aquella fotografía le revelaba el trasfondo de aquella imagen. fueron situaciones en las que se sintió tan poco valorada y sin embargo, la apariencia era la de una chica que sabía muy bien lo que quería. Aquel revelado la acusaba de haber ocultado su verdadero 'Yo'. 

Se veía guapa en ese instante, llena de vida, y no tenía un cuerpo envidiado pero era muy feliz con su cuerpo. Eso sí que era real. Se amaba tal y como era, pero él, la apagaba con cada situación que se les sucedía. Ella, que bailaba hasta con el telediario de las tres, que era la alegría en una casa ajena en la que reinaba la pena. Sus ideas eran firmes pero sus acusaciones la debilitaban y los consejos parecían no calar en él. 

Escogió otra instantanea al azar, de la misma época en la que la tristeza era notable esa en la que muy en contra de lo que realmente sentía, siempre había tenido una sonrisa. Aunque sus dientes no fueran los más perfectos, aunque las gafas que llevaba ocultaran su cara, muy a su pesar afligida a un amor que no era recíproco. ¿Por qué seguía guardando aquellos momentos? 

Quizás porque los sentimientos no se pueden negar aun cuando la sonrisa más grande llena tu cara, aun cuando creas que lo que sientes es "verdadero" y lo que en realidad estás haciendo es mentir descaradamente para no sopesar el verdadero dolor mitigado con falsas esperanzas de un "Seguro que cambiará" y estaba claro que no. 

Los años, gracias a dios, pasaron y aunque el dolor tomó gran terreno del cual había olvidado que poseía, aunque el anhelo no le dejara avanzar, aunque caminara con el alma en pena por las calles gritando que se apagara ese dolor incesante, aun cuando las lágrimas fueran el manto para una noche en la que se llevaría a morfeo a los cielos más lugubres. Amanecer un día sin esos mares y volver a explorar el mundo con otros ojos, más secos, más alerta y precavidos,  le auguró un nuevo sentimiento. 

Porque a veces, se suele decir que, "Dios no te envía pruebas que no puedas superar". Aquella frase tomó fondo con el nuevo sentido al cortejo: los paseos y la iniciativa de conocer a otra persona después de haber maldecido a la oscuridad y al dolor, ahora mitigado, y en pleno descenso, por un nuevo amor que volvió a crear dentro de ella sentimientos dignos de una fotografía que marcaría enl inicio de algo que podría durar mucho, ¿Quién sabe? La vida es tan incierta...

Se crearon nuevo recuerdos para la retina. Imágenes, en las que el amor no se sabía si era verdadero.Pero que se amaban, sí que se podía observar y hasta sentir. 

Las estampas de su vida eran el reflejo de una vida que en su totalidad no reflejaban un sentir real, pero al fin y al cabo, fueron recuerdos en los que se aprendió qué era lo que no quería ver, ni sentir. "Porque una imagen, vale más que mil palabras."


 ©El Rincón de Keren

lunes, 8 de enero de 2018

Hilando sentimientos

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!

Quería hacer una entrada diferente.
Corta pero exprimida, 
con fuerza pero fácil de recordar
Con alma pero con cabeza y
al final, 

Los dedos han hecho de las suyas...

Les muestro una prosa en forma de microrrelato con cierto aire de enaltación u oda; tratándose de un simple sentimiento extraído de un día de rebajas.
Por otra parte, una poesía Madrigal, intentando seguir la métrica y versos que se establecen. 

¡Feliz Lectura y sentir!





"Rebeca"

Nunca fue lo que ella quería ser. Su apariencia en un tono oscuro que con el paso de los años se había transformado en la textura rugosa de cientos de bolitas que conformaban ahora todo lo que ahora era, junto con el desgastado color negro que ahora, le daba un aspecto envejecido, fue el anhelo de un día lleno de alegría, de un día en el que el frío se asomaba intermitentemente y apenas se le sentía. Fue el regalo orgulloso de parecerse a su progenitora más llevándolo siempre con ella, el recuerdo se clarificaba en forma de atuendo. Sí, una chaqueta. Pero no era una chaqueta o "La Rebeca" era la chaqueta preferida de ella. Le cubría lo necesario para no pasar frío, le auguraba un 'Look' fresco y desenfadado a un día en el que brisa se arremetía en las tardes de verano. Algo olvidado en el invierno, pues con el frío polar otros atuendos serían su substitución. 

Por fin llegó el momento. Un día, se hizo vieja, poco alegre a la vista, sin fuerza y sin brillo sin embargo el cariño, el recuerdo y la trayectoria en la que la acompañó, hacen del indispensable, la mejor chaqueta ha tenido. 


AMOR INCANDESCENTE

Siempre me atisbas con cautela sin aviso
Te deleitas con la visión enfundada en piel y extremidades
Deleite de una visión ensoñada y enaltada
Cuanta fé depositada en vida y alma atormentada por años
Tu amor inconmensurable derrocha sabiduría con poder
Me detuviste en tempestades de medrería y problemas risibles visibles 
Detenme cuando mi amor te cuestione dudas
Abrazame fervoroso por hechos innombrables pero de afecto sin añadiduras 
De excesos y de miserias es sabio
Abrazame en perenne sin dejar dudas existentes a la vista
Elevame con una simple reflexión del alma
Llévame lejos de los muros de la complicación superflua
Elevame por compresion y ser del interior
Llevame dónde el ambiente nunca cause exaltación en ambos bandos
Y escapémonos desprendiendo la incandescencia enamorada
Seamos nosotros en amor y compresión infinita.



¡Gracias por la lectura!


ⒸEl Rincón de Keren


viernes, 5 de enero de 2018

El Rincón de Keren: Inexperta. Como la primera vez.

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!


Imagen extraída Google

Unas escuetas palabras escritas a ordenador y una breve frase que rezaba “…y es por eso debemos zanjar esto, por los dos, por…” no continuó leyendo. Aquello le causó una especie de desazón y un vuelco al corazón le dio mientras sorbía de la taza que se había servido. ¿Cómo se suponía que debía sentirse? ¿Debía aceptarlo y ya está? Habían compartido muchas cosas y él tenía sus manías en medio de tanto caos pero también había amor ¿O no?
Dejó junto a la taza la nota que había encontrado aquella mañana en la isleta de la cocina. Se dirigió al comedor y se dejó caer. Entrelazó el cojín, se lo acercó todo lo que pudo y hundió la cara en él. Su cara ardía así como sus lágrimas. <<¿Cómo habían llegado a ese punto? ¿Realmente se había acabado?>> Se preguntó.

Al incorporarse de nuevo, con las lágrimas humedeciendo aun sus mejillas, corrió en dirección a la habitación y comenzó a sacar cajas de cartón. No sabía muy bien que era lo que se proponía pero una especie de locura frenética se apoderó de ella y comenzó a echar en la caja todo lo de él tan rápido como le era posible: Una chaqueta, unos pantalones, un peluche, zapatillas de deporte… y lo más difícil, todas las fotografías que habían acumulado juntos. Entonces, se derrumbó. ¿Cómo dos personas habían construido tantas cosas? ¿Cómo podía haber tanto del otro en ella?

Tras un mar incontenible de lágrimas, observó las fotografías. Todas escondían algo en ellas, una cena, un cumpleaños, los primeros días… ella sentía que aún lo quería. No comprendía ese repentino cambio pero estaba decidida a deshacerse de todo y ese todo, también eran las fotografías. Comenzó a cortar en pequeños trozos cada foto hasta no dejar ni rastro. Luego lo tiró a la papelera y cogió el móvil que estaba en la mesita de noche cargándose.

Descubrió más fotografías, todas ellas expuestas al público. Era todo tan irreal… Desliza la pantalla en busca de una en concreto pero antes de que la encuentre, suena el teléfono fijo desde el otro lado del piso:

-          -¡Hola, Zenia! Te he llamado en cuanto me he enterado. Sé que lo que lo de Raúl no debe de ser fácil para ti… pero …

-       -…¿Cómo ha podido pasarme esto? Teníamos planes de futuro, estaba muy enamorada, estábamos muy enamorados …  - dice furiosa Zenia

-        -  … Zenia, perdona que te diga esto pero apenas hacía dos semanas que os conocíais. Quería habértelo dicho cuando me has cogido el teléfono pero esto no es ningún impedimento para que conozcas a alguien que de verdad ames porque… soy tu amiga y te quiero mucho pero te enamoras del primero que pasa pero yo creo que…

A Zenia le invadió una sensación extraña al oír aquellas palabras lo que le provocó que al mismo tiempo que esa sensación tomaba terreno soltara el auricular y…





Como muchos de aquellos que seguís mi Instagram sabréis, este es un texto que se sometió a votación y la propuesta que tengo en mente estará expuesta en los Stories este mediodía y por lo pronto, ¿Qué os parece el relato? ¿Qué creeis de Zenia? 

Estad atentos a mi Instragram, pues hay una propuesta para aquellos que me seguís en mi cuenta (@elrincondekeren) La propuesta estará puesta tanto en mi perfil como en mi Stories. 



©El Rincón de Keren

miércoles, 3 de enero de 2018

Un Secreto a voces en el Cobijo

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!

Tras estas cuatro paredes, las manos, a veces hábiles, desempeñan tareas. Si dijera que son solo las mías las hacen estaría desprestigiando el valor de unas manos y de un hogar que todos alguna vez hemos tenido.

Los sofás, comprendieron esa parte de la vida en la que la familia entre hermanos y padres hemos compartido. La televisión, fue un artefacto que parecía dueño y de propiedad de un Padre hombre. La mesa, las reuniones en las que las miradas fueron la chispa que prendía una conversacion,pero la mesita en la que albergaba revistas, figuras y puede que algo más, fueron los primeros cafés de la mañana de tu madre junto con las reflexiones y los refunfuños en el sofá, intentando ella recomponerte por algo que te ocurrió un día. 

Cuando tu vida ya no vuelve a formar parte del Cobijo familiar y este se muestra tuyo, recuerdas intentando desprender el aroma de un hogar en el que estuviste: La risa, el llanto, las contestaciones o dónde se te encogió el corazón por un mal de amor. Tal vez fueron unos raros acontecimientos que conformaron  las historias que hoy vives en tu propio nido. 

En tu comedor, gran observador silencioso de tus conversaciones con tu pareja. Testigo culpable del estropicio entre mantas augurando palomitas o chuches por cortesía de un día de fiesta. Poseedor de sentimientos encontrados al ver la ventana bañada del rocío luminiscente del sol. Testigo de tus atuendos, de tus peores atrezzos, de tus más engalanados trapos que al fin y al cabo, trapos son, por lo que concierne a las abuelas. Es...
Imagen propia
©ElRincóndeKeren

¿Quién diría que es una casa cuando todo parece "El Apocalipsis", pero luego con esas manos vuelve a respirar armonía y coherencia?



Tu casa siempre será la más coqueta. Quizás no sea un palacete, quizás no sea todo lo grande que algunos quisieran, quizás no alberge muebles nuevos o de IKEA, a lo mejor no es la más limpia por las mañanas , tal vez nunca se consigue una continuidad a largo plazo, pero es donde mejor te sientes, donde mejor se calman tus ánimos, dónde descansar, dónde el tiempo es a tu merced y no al de los demás, dónde las manos y los pies luchan por mantenerse o por el contrario, desean olvidarse del caos allá afuera.

Perfecta o no, limpia o no… secreto o no, Es tu nuevo hogar, es…

Tu cobijo. 


©El Rincón de Keren

martes, 2 de enero de 2018

¡Aviso! Nueva dinámica: El Rincón de Keren

¡HOLA, mis seguidores, lectores habituales y nuevos lectores!

¿Cómo han ido las fiestas?
Esas fiestas en las que la gran mayoría de nosotros estamos algo más acompañados que de costumbre. 
¿Os comisteis todas las uvas?
Si os sincera... A mi nunca me da tiempo 
¿Quedarán deseos por cumplir?
Hablemos de deseos y de cosas posibles pues. 

Cabecera nueva del blog ©ElRincóndeKeren

Como muchos ya habéis observado, El Rincón de Keren, ha sufrido cambios. Uno de ellos más significativo es la cabecera que nos lleva a imaginar que, aquí se escribe y es esa la idea. Sentía que la anterior cabecera no reflejaba del todo todo lo que yo hacía en mi rincón. Además, creo que le da un aire más serio y formal. 

Debajo de este, podemos encontrar el inicio del blog que lejos de parecer una empresa, si que quería reflejar la trayectoria. 



A la izquierda, como novedad, están las etiquetas que algunos ya conocen,y creo que otros no, y están situadas no solo a la izquierda sino que también al final de la página dando paso también a seguir leyendo otras entradas. Por lo demás, hay otros intereses posibles a la derecha como entradas destacadas, seguidores, entradas populares y premios.

NUEVA DINÁMICA DEL BLOG

Debido a que necesito tiempo del que quiero degustar leyendoos y comentaros a todos y además, para tener tiempo de corregir mis textos, solo publicaré 3 dias a la semana y esto dista de la siguiente manera: 

Lunes
Entrada de El Rincón de Keren.

Martes
Descanso y por consiguiente lecturas de los que me comentan y dedican su tiempo a leerme con el correspondiente comentario + Creación de una entrada y corrección de ellos ( o varios textos ) para publicar el Miércoles. 

Miércoles
Publicación de la Entrada creada en El Rincón de Keren.

Jueves
Descanso y creación de entrada y correcciones + Comentar (Como el  Martes)

Viernes
Publicación + Creación de las entradas de toda la semana (Al menos intentarlo durante todo el fin de semana)

Fin de semana
Trataré de escribir en el otro blog: Historias con "K"


-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


Como podéis comprobar, esto es para dar margen a que todo se pueda hacer. Algunos ya se habrán dado cuenta de que estos últimos días, debido a las fiestas escribia muy de higos a brevas pero ya está todo organizado y confesar que la organización es uno de los propósitos que quiero mejorar para este año. Creo que, es clave para un buen funcionamiento en todo lo que deseas llevar a cabo. Sin dejar cabos sueltos. 

Bueno, como la entrada se puede volver demasiado larga y prefiero que sean largas para las historias, reflexiones, poesías o todo lo referente al blog. Hasta aquí llega el AVISO INFORMATIVO SOBRE EL BLOG. 

¿Qué les parece?

Sigan portándose bien que ahora llegarán los Reyes Magos con su magia y sus historias nuevas. 




©El Rincón de Keren